
Como simple espectador -o aún siendo un legislador que participa de la sesión dentro del recinto- las sesiones virtuales de la Cámara de Diputados se perciben tensas, pero en un marco
de cierto respeto. La verdad es otra.
“Chorros“. “Gorilas“. “Hijo de puta”. “Te voy a cagar a trompadas“. Ese tipo de insultos y descalificaciones ya se habían escuchado en la última sesión remota de Diputados, a principios de agosto cuando se aprobó la ampliación del Presupuesto.
A través del chat del sistema Webex, de Cisco, también diputados de las diferentes bancadas se habían cruzado acusaciones, puteadas, barbaridades.
“Algo que nunca se vio”, dice un diputado que lleva años como legislador. Para ese diputado, aquel era un indicador de que el sistema de sesiones remotas ya estaba agotado.
Recinto de Diputados, este martes.
El problema fue que este martes el oficialismo y la bancada opositora de Juntos por el Cambio (JxC) no pudieron ponerse de acuerdo sobre cómo seguir con las sesiones virtuales.
Sergio Massa, como presidente de la Cámara de Diputados, quizás especuló con que podría forzar al bloque opositor a continuar con este formato al colocar en el temario de la sesión de este martes dos proyectos que reunían amplio consenso: la emergencia turística y la pesca ilegal en el mar argentino.
En vez de negociar, el diputado oficialista buscó acorralar a JxC: si no aceptaban sesionar quedarían mal parados con un sector de la sociedad que reclamaba ambas leyes.
Pero el bloque opositor hizo una jugada inesperada. Redobló la apuesta. Y buscó condicionarle la agenda parlamentaria a Massa, algo que jamás podría aceptar como presidente de la Cámara de Diputados.
En la reunión de Labor Parlamentaria que se extendió por 8 horas hubo varios intentos de encontrar un formato para continuar con las sesiones virtuales.
La última oferta de Massa, según pudo reconstruir Clarín, fue que las sesiones fueran mixtas y que pudieran participar todos los diputados que quisieran. Incluso, ofreció buscar un sitio más grande para alquilar y poder llevar adelante las sesiones.
Los jefes de Juntos por el Cambio ahí pidieron un cuarto intermedio. Volvieron con una condición: que en el acuerdo se incluyera que de manera remota no se iba a tratar ni la reforma judicial ni la nueva fórmula de movilidad jubilatoria.
Ni Massa ni Máximo Kirchner, jefe de la bancada del Frente de Todos, aceptaron. Otros jefes de bloques menores presentes en la reunión dijeron a Clarín que les parecía entendible la decisión de los jefes del oficialismo: “No podés querer limitar siendo una minoría”.
Otro diputado que asistió de la reunión de Labor Parlamentaria agregó: “Juntos por el Cambio estuvo toda la tarde corriendo la raya”.
La sesión de Diputados de este martes que impugnará la oposición. Foto Prensa Diputados.
¿Los líderes de JxC recibieron una orden desde afuera durante el cuarto intermedio, como deslizó Massa? En la bancada lo rechazaron de plano.
En otros bloques opositores que desconfían de las intenciones del oficialismo cuestionaron el formato que propuso JxC. “Decían de dejar afuera la reforma judicial y la movilidad jubilatoria, pero si al kirchnerismo se le ocurría buscar la reforma de la Constitución tenía las manos abiertas”, dijeron.
Por Twitter, la diputada lavagnista Graciela Camaño había propuesto que en las sesiones virtuales sólo se trataran temas vinculados “con la emergencia y la crisis y no obstruir la gobernabilidad”.
@SergioMassa@marioraulnegri Q parte de “sesiones consensuadas” no se entiende? CONSENSO ES: No incorporar temas alejados de la emergencia y la crisis y no obstruir la gobernabilidad. En ese marco debemos estar a la altura de la terrible situación q le toca vivir a la gente
— Graciela Camaño (@GracielaCamano) September 1, 2020
Finalmente, el oficialismo decidió avanzar con la renovación del protocolo de las sesiones virtuales bajo el concepto de que la mayoría de los bloques -menos uno, el de Juntos por el Cambio- y de los diputados estaban de acuerdo con seguir con el formato.
Eso es cierto. También lo es que se había acordado que el “Protocolo de funcionamiento remoto de Diputados” se renovaría por “consenso” de los jefes de bloque en Labor Parlamentaria. Y que ese consenso implicaba a “todos”, no a una mayoría circunstancial.
El oficialismo logró avanzar con su sesión, aunque Juntos por el Cambio anunció que recurrirá a la Justicia para impugnarla.
Mario Negri y Cristian Ritondo, jefes de bloque de la UCR y el PRO, en conferencia de prensa este lunes. Foto Germán García Adrasti.
Expertos en derecho parlamentario observaban en la madrugada de este miércoles que el oficialismo había dejado una hendija legal para que la oposición consiga un fallo favorable debido a que sucedió algo absurdo.
Es que tal como se quejaron a lo largo de la sesión los diputados presentes de JxC, el sistema no los tomaba como presentes en la sesión por más que estaban sentados en sus bancas. ¿La razón? El sistema requería que se loguearan de forma remota.
Así, sucedió algo insólito: los presentes estaban ausentes. Y los que participaban desde Río Negro o Formosa, como presentes. Un absurdo que deberá dirimir la Justicia.
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