Según confirmó el Departamento de Lucha contra el Crimen Organizado y Balística Forense, ambos tenían en su poder el arma del suboficial Sabino Ramón Benítez Martínez, asesinado en
El suboficial había sido designado para resguardar el lugar y se encontraba en el interior de su vehículo descansando cuando ocurrió el multimillonario asalto tipo comando a la firma transportadora de caudales.
Ambos detenidos en Capitán Bado fueron imputados por los delitos de asociación criminal y transgresión de varios artículos de la Ley 1340, que reprime el tráfico ilícito de drogas y otros estupefacientes.
Asimismo, estarían vinculados al grupo criminal liderado por Felipe Barón Escurra, quien es considerado como el rey de la marihuana y se encuentra acusado por posesión y tráfico de la planta al Brasil.
Barón se encuentra prófugo y cuenta con antecedentes por un cuádruple homicidio, posesión de armas de fuego y enfrentamientos armados con la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), según había informado el fiscal Federico Delfino.
El megaasalto a Prosegur se registró en la madrugada del 24 de abril del año 2017 en Ciudad del Este, Departamento de Alto Paraná, cuando un grupo de delincuentes sitió toda la zona, con armas de grueso calibre y explosivos, en un operativo tipo comando.
Los asaltantes tuvieron que dinamitar parte de la estructura para ingresar al local de la empresa transportadora de caudales y alzarse con el multimillonario botín.

