
Sevilla rebosa de coches de caballo parados. No se recuerdan imágenes similares. No es una exageración si decimos que es un hito encontrárselos lejos de sus paradas mientras prestan un servicio. Si
consiguen encontrar unos clientes, se van a casa en cuanto terminan. Y hay días que vuelven sin haber podido hacerlo. El turismo lleva años polarizando todas las críticas por la nueva imagen que presenta Sevilla. Una ciudad adaptada por y para los viajeros, que ahora afronta una sequía absoluta de visitantes. Incalculable ruina para numerosos sectores. Y algunos, como los cocheros de caballo, han perdido sus únicos clientes. Llevan de capa caída desde que se decretó el estado de alarma, durante el comienzo de su temporada alta. «El… Ver Más
FUENTE DIARIO ABC: