
Su huerta con sistema de riego tiene un poco más de una hectárea, en la que tiene actualmente 25.000 plantas de lechuga que están a punto.
“Acá yo
amanezco y me retiro a la tardecita noche después de regar todo, esto requiere paciencia y perseverancia”, indicó Pérez.
Además de la lechuga de tamaño muy grande, tiene repollo, cebolla, acelga, remolacha, perejil, entre otros, que tienen un excelente desarrollo y también están a punto de ser comercializados.
“Tengo clientes en el mercado y también en un supermercado de Concepción, también los mismos revendedores vienen a comprar acá en la chacra”, señaló el productor.
Cada lechuga la comercializa a G. 1.000 cada una, lo cual implica que en pocos días podrá acceder a unos G. 25.000.000, dinero que hoy en día en la agricultura tradicional ya no se alcanza.
El hombre tiene 5 hijos que crecieron y estudiaron gracias al trabajo en huerta. “Todos crecieron gracias a la agricultura y luego desde hace más de 20 años este trabajo que es mi mundo”, señaló don Tomás.
