
El cacique Aritana Yawalapiti, uno de los líderes indígenas más influyentes de Brasil por su lucha para preservar la Amazonia, falleció este miércoles, víctima del
coronavirus, contra el que luchó durante varias semanas en un hospital del estado Goiás, en el norte del país.
“Está confirmada su muerte”, dijo por teléfono a la agencia AFP Iano Yawalapiti, sobrino del reconocido líder del Alto Xingú, en el estado Mato Grosso, centro-oeste de Brasil.
Aritana, de 71 años y que padecía hipertensión, falleció en una unidad de cuidados intensivos del hospital San Francisco de Asís en Goiania, capital de Goiás, donde había sido internado el 22 de julio tras sufrir severas complicaciones respiratorias.
“Era un gran defensor de la lucha por la preservación y perpetuación de la cultura de su pueblo para las nuevas generaciones y constantemente denunció los efectos de la deforestación”, expresó su familia en un comunicado divulgado por la ONG Una gota en el Océano.
Aritana tuvo que salir de su aldea Yawalapati, en el corazón del territorio Xingú, para ser atendido primero en un hospital de Canarana, en Mato Grosso, donde le diagnosticaron el coronavirus hace dos semanas y detectaron que uno de sus pulmones estaba seriamente comprometido.
Debido a la gravedad de su estado de salud, el cacique fue transferido a Goiania, en un viaje de nueve horas en auto y asistido con tanques de oxigeno.
“No sé si su cuerpo será traído para aquí”, a la aldea, dijo su sobrino Iano, sin dar mas detalles.
El cacique Aritana, en una foto de 2006. Era un luchador por la preservación de la Amazonia. /AFP
“Es un día oscuro, un día de duelo por la humanidad, otra figura inmensa de la lucha indígena se extingue con la desaparición del cacique Aritana (…) considerada como la más alta autoridad del Alto Xingú”, lamentó la ONG francesa Planete Amazone en una nota.
Aritana era conocido mundialmente por su lucha para proteger el territorio Xingú, una reserva de 26.000 kilómetros cuadrados donde residen 16 pueblos indígenas, amenazados por la minería y tala ilegal, así como por las invasiones.
Chicos del pueblo amazónico yanomami, frente a puesto de atención de salud en la región de Surucucu, en el estado de Roraima, Brasil,. /EFE
Las comunidades indígenas, históricamente diezmadas por enfermedades traídas de Europa, tienen baja inmunidad a los virus llegados del exterior.
Más de 630 indígenas han fallecido y otros 22.000 están contagiados en Brasil, según el balance más reciente de la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), que acusa al gobierno deJair Bolsonarode omisión frente a la pandemia.
El mandatario ha generado una polarización en el país por minimizar el covid-19 y calificarlo como una “gripecita”, pese a que la pandemia ya se ha cobrado más de 95.000 vidas en el país. El propio Bolsonaro estuvo varias semanas en cuarentena en la residencia oficial, en Brasilia, tras haberse contagiado. Y días atrás, luego de haber recibido el alta, anunció que tenía una infección pulmonar.
Un hermano y una sobrina del cacique Aritana también fallecieron por el coronavirus, contó su hijo Tapí hace un par de semanas a la AFP.
Un equipo médico de las Fuerzas Armadas de Brasil llegó a mediados de junio a la zona de Palmeiras do Javari, en el estado de Amazonas, en Brasil, para atender a pacientes con coronavirus. /AFP
Tras la muerte de sus familiares, Aritana había iniciado una campaña para recaudar fondos y llevar atención médica a esa tierra indígena, sin recursos ni medicamentos para atender a los pacientes más grave, contó Tapí.
El coronavirus se ha cobrado la vida de otros líderes indígenas como Paulinho Piakan en junio.
El pasado 25 de julio, el emblemático cacique Raoni Metuktire recibió el alta médica tras permanecer internado en un hosptial por un quebranto de salud (sin relación con la covid-19), luego de la muerte por derrame cerebral de su esposa Bekwyjka, su compañera durante 60 años, el 23 de junio.
En Brasil, el segundo país más afectado por la pandemia, sólo por detrás de Estados Unidos, ya se han registrado un total de 96.000 muertes y poco más de 2,8 millones de contagios.
Aritana fue uno de los escuderos del cacique Raoni Metuktire en la defensa del mayor pulmón vegetal del planeta durante las últimas décadas y pasó toda su vida en la aldea Yawalapiti, enclavada en el corazón del Alto Xingú, una de las zonas indígenas más conflictivas por la constante acción de mineros y madereros ilegales.
El activismo de Aritana llegó a inspirar hasta una telenovela, que fue realizada por la extinta cadena de televisión Tupi en 1978 y que tuvo su nombre.
Fuente: AFP y EFE
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