
La polémica está servida. La protección de datos se está situando por encima de la salud pública a la hora de tomar medidas para prevenir el contagio en estos tiempos en los
que el refuerzo en la seguridad es obligatorio en espacios como los monumentos. El Real Alcázar de Sevilla se ha topado con una normativa que le impide prohibir la entrada a quien, en la toma de temperatura, resulte que tiene fiebre. Guías turísticos que frecuentan el Palacio Real hispalense han alertado de que cualquier persona que llegue con incluso 40 grados de temperatura corporal puede entrar en el monumento sin que nadie le impida el acceso. Esto genera un problema añadido para los guías, que tienen que agrupar… Ver Más
FUENTE DIARIO ABC: