
No se renovará la tradición de beber agua de los botijos en el claustro de la catedral de Toledo durante la festividad de la Virgen del Sagrario, el 15 de agosto, ni
podrá besar el manto de y las medallas de la patrona. No podía ser de otra manera. La crisis del coronavirus ha provocado que dos de las tradiciones más queridas por los toledanos no se puedan celebrar, aunque, sin embargo, sí se podrán vivir la procesión y la misa estacional con invitación, como ya ocurrió durante el Corpus. Estas son las instrucciones del Cabildo de la catedral de Toledo, ante la festividad de la Virgen del Sagrario y la tradición centenaria de beber del agua de los botijos del claustro y tocar y besar el manto y las medallas de la patrona de Toledo el día 15 de agosto. El deán de la catedral, Juan Miguel Ferrer Gresneche, acompañado de Marisa Martínez Moreno, presidenta-esclava Mayor de la Esclavitud de Nuestra Señora del Sagrario, ha presentado los actos de la celebración de la Solemnidad de Nuestra Señora del Sagrario, y el Octavorio, que se va a celebrar con relativa normalidad el Octavario, que comenzará el próximo viernes, 7 de agosto, con el canónigo organista Félix Gónzalez-Mohino Bartolomé y que estará dedicado a los consagrados en los claustros y en mundo: Adoración Eucaristíca y Adoración Perpetua. El domingo, 9 de agosto, presidido por el canónigo Tomás Ruiz Novés, el Octavorio estará dedicado a la pastoral de la salud y a cuantos ejercen sus tareas en hospitales, clínicas y centros especializados. El deán ha destacado que esta celebración servirá también para rezar por las víctimas de la pandemia tanto por los enfermos como por los que están sufriendo las consecuencias económicas y también «para rezar por el fin de esta enfermedad y que esto se pueda cortar cuanto antes».
FUENTE DIARIO ABC: