
Con el campeonato en disputa los representantes nacionales tendrán tiempo más que suficiente para ponerse a punto para reiniciar la fase de grupos de la Copa, que reúne a Olimpia, Libertad
y Guarani. Con el correr de los partidos adquirirán el ritmo necesario y los planteamientos tácticos serán mucho más funcionales, que es muy natural que ocurra. Aquí se marca una diferencia con Argentina, donde se sigue analizando el protocolo sanitario, situación preocupante sobre todo para Tigre y Boca, adversarios de Guaraní y Libertad. Mientras en Brasil, el estadual en el que participa Santos, rival de Olimpia, comenzó recientemente aguardando por el Brasilerao, competencia más exigente que cubre todo el territorio de este país.

