
La decisión de la Generalitat de ratificar este domingo la prohibición de «todas las actividades extraordinarias y de carácter temporal de tipos cultural, espectáculo público, recreativo, deportivo y de ocio nocturno» no
sólo puso en pie de guerra a un sector cultural tocado y casi hundido, sino que también evidenció que las relaciones entre Ayuntamiento de Barcelona y Generalitat son cualquier cosa menos plácidas. Así, poco después de que el Procicat emitiese un documento aclaratorio que dejaba en vía muerta buena parte de la programación cultural que promotores y festivales habían adaptado a las medidas sanitarias, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, anunció que «a regañadientes» debía «parar el Grec» y que los equipamientos culturales y deportivos no podrían abrir el lunes. Tanto el Grec como otras citas como el Fes Pedralbes o el Cruïlla XXS mantuvieron aún ayer la programación, pendientes aún de lo que pueda ocurrir en las próximas horas. Y es que, tal y como subrayó Colau, el consistorio acompañará a los sectores afectados para «pedir excepciones que son de sentido común». En su propio documento, el Procicat ya contempla que los Ayuntamientos puedan habilitar espacios previa autorización del Procicat, algo que, de momento, no se ha dado. «Es lo que ordena el Govern», lamentaba asimismo Colau ante unas restricciones contra las que ya se ha había manifestado el viernes aduciendo que en las actividades culturales y de ocio de la ciudad se cumplen «escrupulosamente» las medidas de medidas de seguridad sanitaria y hay control de acceso. A la queja de Colau, secundada por buena parte de sector, respondió la consejera de Salud, Alba Vergés, asegurando que ayer por la mañana la Generalitat se reunió «con el mundo de la cultura y deportes para explicar el mecanismo con el que los Ayuntamientos pueden mantener actividades si cumplen las medidas de protección». «Y Ada Colau lo sabe perfectamente. Todos queremos soluciones, ¿verdad?», escribió Vergés en su cuenta de Twitter. Lo mismo vino a decir Elisenda Alamany, concejal de ERC, partido de Vergés, en el Ayuntamiento de Barcelona, quien afeó a Colau que pidiese por Twitter autorización al Procicat, palabras que no gustaron al teniente de alcalde Joan Subirats, quien recordó a la exdirigente de Catalunya en Comú que la petición ya se había emitido formalmente «48 horas» antes. El Fórum, quince días sin conciertos A pesar de la incertidumbre generada por la Generalitat en los últimos días, la mayoría de eventos programados en la ciudad para tratar de suplir la cancelación de conciertos y festivales a causa de la la pandemia se resisten a bajar la persiana. Es el caso de, por ejemplo, el Cruïlla XXS, el Fes Pedralbes o Sala Barcelona, pendientes todos ello de un nuevo dictamen del Procicat. Otros, en cambio, han decidido echar el freno y esperar a ver cómo evoluciona la situación. Así, el ciclo de conciertos Nits del Fòrum, promovido por Primavera Sound, decidió el sábado detener su actividad hasta el 31 de julio a causa de la «incertidumbre» que aseguran que padecen por recomendaciones y restricciones contradictorias ante los brotes que afectan a la ciudad catalana.
FUENTE DIARIO ABC: