
El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, ha presentado este miércoles las obras de consolidación de las naves de la antigua Fábrica de Vidrios de la avenida de Miraflores. Con este proyecto se
pone fin a veinte años de abandono, en el que sus instalaciones habían sido objeto de múltiples expolios y ocupaciones ilegales. El proceso de remodelación, con un coste aproximado de 500.000 euros, comenzó durante el pasado mes de noviembre y esperan que esté entregado el próximo septiembre. La histórica Fábrica de Vidrios de La Trinidad está catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter Etnológico, y su conservación es la llave para el ambicioso proyecto inmobiliario que pretende levantar 200 viviendas en su entorno y en los terrenos que también ocupó la antigua fábrica de maderas García Miña. Un proceso de reurbanización que unirá a través de nuevos viarios y zonas peatonales la carretera de Carmona con la avenida de Miraflores. Según ha explicado el propio alcalde, la intención inicial de este proyecto es formar en la antigua zona de hornos un espacio expositivo, que podría asemejarse al Centro Cerámica Triana, que ilustre y represente las labores de fabricación que existieron en este lugar. Los propios encargados de la restauración han explicado que el modo de fabricación del vidrio era bastante similar al empleado en la isla de Murano. Juan Espadas, observando los restos de vidrios que aún conserva la fábrica – Raúl Doblado Espadas no ha dudado en ofrecer públicamente este nuevo proyecto a la inversión privada, «gracias a que sus amplias instalaciones permiten un equipamiento muy potente que aún tenemos que definir y que admiten diversas posibilidades sociales, tecnológicas y juveniles. Aquí cabe la posibilidad de incluir inversión privada, como hemos visto durante estos días en la Real Fábrica de Artillería. No hay nada sobre la mesa y cuando tengamos más claro el uso, veremos a ver en qué tipo de proyecto podemos trabajar». «Geiser», la empresa encargada de estas labores de consolidación de los diferentes edificios de la fábrica, ya ha terminado el mantenimiento de su icónica chimenea y ahora está sumergida en las labores de adecuación de la zona de hornos, así como la sustitución de 2.500 metros de uralita de todos los tejados. La fábrica perdió su actividad en 1999, aunque permaneció viva un tiempo con un taller de artesanía que se levantó en sus mismos terrenos. Desde el inicio del siglo XXI, coincidiendo con su declaración como BIC, la desidia se apresó de ella y gran parte del material que aún conservaba fue expoliado y sus instalaciones fueron ocupadas ilegalmente. Sobre la puesta en valor de este entorno, el alcalde de Sevilla ha recordado «la importante dotación de viviendas que ha tenido la avenida de Miraflores en los últimos años. Vamos a conocer una nueva barriada, entorno a este importante edificio. Y así se dialogó con la plataforma «Salvemos la Fábrica de Vidrio de La Trinidad».
FUENTE DIARIO ABC: