
En mayo del año 1999, Sevilla asistía a la inauguración del entonces llamado Estadio Olímpico, en el confín norte de su puntal urbanístico de vanguardia, una isla de la Cartuja que siete
años antes había albergado la Exposición Universal con motivo del quinto centenario de la llegada de los españoles a América. Tomaba forma, así, un proyecto muy ambicioso, incluso megalómano, de los dirigentes sevillanos de aquel momento (andalucistas y socialistas, esencialmente), que aspiraban nada menos que a organizar unos Juegos Olímpicos. La ciudad trabajó y destinó bastante dinero a las candidaturas olímpicas de 2004 y de 2008, que acabaron aplastadas por la lógica. Frustrado el anhelo olímpico, no obstante, los inicios del estadio sí resultaron prometedores, ya que fue… Ver Más
FUENTE DIARIO ABC: