
Las medidas de precaución para prevenir un rebrote del coronavirus en las playas de Benidorm han llevado a instalar sensores de movimiento en los lavapiés y evitar el uso a voluntad por
parte de los bañistas. La empresa Hidraqua garantiza así que solo funcionarán de forma ordenada y sin aglomeraciones. La concesionaria de la gestión integral del agua equipará 35 lavapiés de las playas de Levante y Poniente de Benidorm para que no puedan ser accionados manualmente y de esta manera adecuarse a las recomendaciones y normativa relacionada con la Covid-19. «Los sensores mejorarán y reforzarán las medidas preventivas y de seguridad ya implantadas desde que se abrieron las playas», ha dicho el concejal de Ciclo del Agua, José Ramón González de Zárate. Limitaciones de uso Hasta el momento, los lavapiés han estado funcionando con restricciones para garantizar que se guardaba la distancia de seguridad entre los usuarios. En los bloques de lavapiés de diez surtidores hay dos activos y en los bloques con cinco caños solo hay activo uno. Los sensores se instalarán en los lavapiés modelo Benidorm, aunque no se podrá hacer lo mismo con el modelo que implantó la Conselleria (en la playa de Mal Pas y parte de Poniente), por lo que se inhabilitará uno de los surtidores y se eliminará el pulsador. El surtidor quedará libre durante las horas que la playa permanezca abierta «porque es la única forma de garantizar la distancia social». Con los nuevos sensores, los lavapiés solo ofrecerán agua marina cuando el usuario lo precise y durante un tiempo programado. De esa forma «reduciremos el consumo de agua marina y se aminora el consumo eléctrico necesario para captar esa agua de mar y llevarla hasta los lavapiés».
FUENTE DIARIO ABC: