
Los estudiantes regresarán en septiembre a las aulas con las mismas incertidumbres que les han acompañado en este último tramo del curso 2019/20, aunque las autonomías se esmeran en tener a punto
planes de actuación para los diversos escenarios que puedan derivarse de la crisis del coronavirus. La máxima es no dar puntada sin hilo. En el caso del País Vasco, el Departamento de Educación ya ha esbozado la manera en la que se producirá ese regreso a la actividad el próximo curso académico, en el que el euskera volverá a cobrar un carácter «prioritario» con la pandemia como trasfondo. Especialmente, en los «entornos castellano-parlantes». Es lo que se deduce de los borradores que maneja la viceconsejería autonómica de Educación para la organización del futuro curso tanto en infantil y primaria como en secundaria. En ambos documentos, a los que ha tenido acceso ABC, se recoge la necesidad de que los colegios e institutos consideren «la competencia en comunicación lingüística en euskera» como un «ámbito prioritario» aún en el caso de que tengan que volver a suspenderse las clases presenciales. La relativa a la lengua autonómica es de hecho la primera disposición que aparece en referencia al llamado Plan Anual de Centro (PAC), por delante de la competencia digital, la adecuación de las programaciones a los aspectos esenciales de currículo y «el abordaje del ámbito emocional». Según consta en estos borradores, que aparecen firmados por la viceconsejera Miren Maite Alonso con fecha 14 de junio, «preocupa especialmente» el desarrollo del euskera entre los jóvenes que habiten en «entorno castellano-parlamentes» y que se vean forzados a romper su «vínculo diario e intensivo» con la lengua vasca en caso de que se suspendan otra vez las clases presenciales. «De ahí la propuesta que va a extenderse […] a todos los centros para focalizar la atención en el avance de esta competencia desde las referencias de los niveles A1 y A2 del marco europeo de las lenguas», rezan ambos textos. En esta línea, el Departamento insta a los centros a «contemplar la forma de afrontar el déficit» que supone «el hecho probable de una actividad educativa no presencial» en un entorno familiar «en el que no se hable euskera». Examen inicial La relativa al ámbito lingüístico es una de las principales inquietudes del área de Educación para un curso plagado de dudas en el que contempla tres posibles escenarios. En el más optimista se retomarían totalmente las clases presenciales, pero el Gobierno vasco se prepara ya para la posibilidad de alternar con actividad «online» o incluso con cerrar las aulas y aferrarse a las pantallas para impartir clase. En el borrador de la viceconsejera Alonso al que ha tenido acceso este periódico no se hacen referencia a medidas concretas de seguridad e higiene, pero sí se recogen algunas novedades que podrían formar parte de la «nueva normalidad» en las aulas. Una de ellas es la realizacón de una «evaluación inicial para identificar el punto de partida» de los alumnos «para apoyar o recuperar algunas de las competencias no adquiridas» en meses pasados. Por otro lado, el área de Salud apunta que «se deberá tener especial cuidado» con el control de las faltas de asistencia de los alumnos ante un posible «descenso de motivación hacia el aprendizaje generado durante el confinamiento». En caso de implantarse el escenario 2 o el 3, se notificará de los «indicios» de que los estudiantes no siguen «adecuadamente» las clases «o presentan dificultades significativas para seguirlas».
FUENTE DIARIO ABC: