
La Fiscalía pidió el pasado mayo 18 años de reclusión para el estadounidense, que también tiene la ciudadanía irlandesa, británica y canadiense. Whelan, de 50 años, recibió supuestamente de un conocido un lápiz de memoria que “contenía la lista completa de los trabajadores de un servicio secreto” ruso. El acusado ha negado todas las acusaciones y ha calificado el caso de “secuestro político”, al tiempo que su familia ha asegurado que Whelan viajó a Moscú para asistir a una boda.
Whelan afirmó este lunes antes de la lectura de la sentencia que “se trata de un juicio político”. “Demostramos mi inocencia, demostramos que las pruebas fueron falsificadas”, añadió, al pedir apoyo a los gobiernos de Estados Unidos y el Reino Unido. El abogado del estadounidense, Vladímir Zherebenkov, señaló que “la condena será recurrida”.
El País
