
Un centenar de autocares de uso discrecional y turístico ha partido durante la mañana de este miércoles desde el Estadio Olímpico de Sevilla en dirección a la Avenida de Portugal, donde soltarán
los vehículos y continuarán a pie hasta la Plaza de España para leer un manifiesto frente a la Subdelegación del Gobierno en Andalucía como protesta por lo que ellos consideran una «discriminación» frente al transporte regular, tras unas medidas adoptadas desde la Administración central que «benefician a las grandes empresas que realizan transporte regular». Hace un mes y medio, como consecuencia de la crisis derivada por el covid-19, crearon la Asociación de Empresas Transportistas «Direbús», que representa a toda la gremial a nivel nacional y que ha sido la encargada de organizar simultáneamente todas estas movilizaciones que se van a producir en las diferentes capitales durante este miércoles. Estas empresas propietarias de los autocares discrecionales prestan sus servicios principalmente al transporte escolar, turístico y de eventos como bodas, conciertos o partidos de fútbol. «El Gobierno está reuniéndose en el Comité Nacional de Transporte y de Turismo con las grandes empresas pero a las PYMES no está olvidando», lamenta Anselmo Rosa, gerente de la empresa «Rosabus». Anselmo Rosa, gerente de la empresa «Rosabus» – Raúl Doblado Esta empresa sevillana lleva desde la Expo 92 dando servicio a numerosas actividades de la ciudad y provincia, y cuenta en estos momentos con treinta y tres autocares y cincuenta conductores. «esta crisis nos ha llegado en el peor momento, porque esta sería nuestra temporada alta. En un mes de mayo normal hubiéramos facturado unos 400.000 euros y sólo hemos ingresado 15.000 euros. En lo que llevamos de junio tengo facturados 250 euros». «Pese a tener la actividad parada, seguimos pagando mensualmente los leasing al banco, que ronda, los 5.000 euros por autocar (el precio total es de 300.000 aproximadamente). Esta es una de las principales medidas que vamos a pedir hoy al Gobierno: que negocie con la banca la paralización durante un año de estos pagos; además de conseguir que se amplíen dos años la vida de los autobuses escolares (de 16 a 18 años), ya que nosotros tenemos que estar siempre mejorando y renovándolos, pese a llevar tres meses con la actividad parada», señala el propietario de «Rosabus».
FUENTE DIARIO ABC: