
Los feriantes se han echado a la calle este martes para gritar: «¡Basta!». Después de no aparecer en ningún protocolo de desescalada y ver como se recomienda la suspensión de todas las
ferias y verbenas de Andalucía durante el verano, este sector profesional ha iniciado una marcha revindicativa que les llevará durante esta mañana al Ayuntamiento de Sevilla, Palacio de San Telmo y Parlamento de Andalucía. Unos quinientos profesionales de este sector demandan soluciones urgentes y ponen como ejemplo el caso de los parques de atracciones: «¿Por qué ellos pueden abrir sus instalaciones con medidas de aforo y a nosotros no se nos deja?». Explican que también podrían colocar sus atracciones aunque no se celebraran dichas ferias o verbenas. Uno de los representantes de esta movilización es Fernando Bañuls, hijo del recordado Vicente Bañuls «el rey de la calle del Infierno». Como tantos otros compañeros, ha nacido en una feria y le duele la situación que está atravesando su patronal. «Nos han cerrado todas las puertas y nos han descatalogado hasta el cero». «Nosotros queremos que ferias, no parques de atracciones: las administraciones nos deben ayudar». Bañuls incide en el asunto de los parques temáticos: «Nos deberían haber dado las mismas medidas que a ellos. No nos dejan ni montar nuestras atracciones aunque no haya feria». Su familia comenzó con las atracciones «el balancín» y «las barcas» en 1941, comprando «el volador en 1944, «el tren talgo en 1950, «la ola marina» en 1954, «el tren de la bruja» en 1957, «el látigo» en 1958, «el gusano loco» en 1972, «el Guli-Guli» en 1975 y una montaña rusa tradicional en 1981. Javier García es otro compañero que podría estar empadronado en la calle del Infierno. «Es una situación caótica. Llevamos tres meses luchando para que se nos escuche. Si no conseguimos una solución, tendremos que tomar medidas más drásticas porque hay personas muy necesitadas en nuestro sector». «Nos sentimos discriminados porque no podemos organizar nada. Nos duele que hayan cancelado las ferias y verbenas sin consultarnos nada. Además, el concepto feria debe ir separado de las atracciones porque así lo recoge el BOJA. Todos tenemos derechos a montar nuestros puestos». En la marcha no sólo hay propietarios de atracciones, también hay profesionales de la zona de restauración de estos parques. Javier Pernía es la cuarta generación de churreros que viven en la interinidad de las ferias. «No estamos reconocidos en ninguna de las medidas que está aplicando el Gobierno. Somos un sector muy necesitado en estos momentos y sólo pedimos algo de ayuda». Rocío García pasó del ala de maternidad del hospital a la zona de atracciones de la feria. Ha conocido desde su nacimiento el puesto de pesca de patos familiar y señala que se encuentran en un momento «caótico». «Más que una ayuda económica, a mí lo que me gustaría es poder trabajar. No estamos en ninguna desescalada».
FUENTE DIARIO ABC: