El presidente defendió la decisión de expropiar una de las principales agroexportadoras del país. Reconoció que la ultra kirchnerista Anabel Fernández Sagasti se sumó porque tenía un proyecto de expropiación”.
El presidente Alberto Fernández defendió hoy su decisión de intervenir y expropiar la cerealera Vicentin, que está en concurso preventivo por una deuda de US$1350 millones. Negó que la medida haya sido impulsada por la vicepresidenta, Cristina Kirchner .
“Nadie seriamente puede pensar que nosotros tenemos como política quedarnos con las empresas privadas. Esencialmente porque no creo en eso”, dijo Fernández en diálogo con Radio Con Vos.
“No está en la cabeza de ninguno de nosotros andar expropiando empresas”, agregó. Y remarcó que no le da vergüenza decir que es “capitalista”. “No nos estamos quedando con una empresa próspera, sino con una empresa quebrada”, señaló.
Además, afirmó que la vicepresidenta no estuvo involucrada en la decisión: “Te escuchaba decir eso de que era una decisión de Cristina… No fue así, fue una decisión absolutamente estratégica. Una decisión que hablé con [Matías] Kulfas, con el gobernador de Santa Fe [Omar Perotti] y Anabel [Fernández Sagasti] se sumó porque tenía un proyecto de expropiación”, afirmó.
Con el pretexto de un rescate, el Gobierno tomó el control de una de las principales agroexportadoras del país. La firma está en concurso preventivo por pasivos por US$1350 millones.
La decisión generó fuertes críticas de la oposición y del sector.
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La Nación
