
Lo más triste de los recientes actos de vandalismo en el Reino Unido es comprobar que las dos facciones en las que se ha dividido el país han hecho renuncia
expresa de su inteligencia. Algunos de los manifestantes convocados bajo el lema Black Lives Matter se dedicaron a sabotear con grafiti las estatuas de Winston Churchill y Abraham Lincoln, en Parliament Square. En Bristol, la protesta acabó con el derribo del monumento …
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