
De acuerdo con el informe, detectaron la destrucción de al menos 30 hectáreas de la formación vegetal, la cual tiene como propietario a Gustavo Bañuelos Tuma.
En el
sitio se encontraron tumbadas especies nativas como quebracho colorado, laurel, kupa’y y una gran cantidad de espinillos.
El Ministerio Público ordenó la suspensión de la actividad en vista de que la licencia ambiental con la que contaban estaba vencida.
El procedimiento estuvo a cargo del fiscal Carlomagno Alvarenga y agentes policiales, con acompañamiento de técnicos de la Dirección de Delitos Ambientales y del Instituto Forestal Nacional (Infona).
