
No había transcurrido ni una semana desde que el Gobierno declarara el estado de alarma y ordenara el confinamiento de la población cuando se producía el primer altercado grave en la ciudad,
concretamente en el barrio de Los Pajaritos. Éste se cerró en un primer momento con cinco detenidos, entre ellos dos menores de 15 y 16 años que poco después acabaron en un centro de internamiento como medida cautelar. Y así continuarán tras llegar a un acuerdo la defensa con la acusación y la Fiscalía, rubricado en una sentencia de conformidad. Los dos menores, uno de ellos ya tenía antecedentes, han aceptado su participación en una pelea en la que agredieron a varios agentes. A cambio, la acusación y el Ministerio Público han reducido sus peticiones iniciales de pena. Los jóvenes han sido sentenciados a 12 meses de internamiento en un centro en régimen semiabierto y a dos más de libertad vigilada. El abogado de los policías lesionados, David Pareja, en nombre del sindicato Jupol, reclamaba en su escrito de acusación 24 meses de internamiento y el fiscal, 18. Para llegar a la sentencia de conformidad también ha pesado que las familia de los jóvenes han indemnizado a los funcionarios policiales, confirman fuentes judiciales. La pelea trascendió a nivel nacional porque se trataba del primer incidente grave en el que se incumplía la orden de confinamiento en una ciudad como Sevilla y porque se pudo ver por televisión y redes sociales. El enfrentamiento entre los jóvenes condenados y sus familiares contra varios policiales fue grabado por los vecinos y las imágenes tuvieron una rápida difusión. Desobediencia Los hechos ocurrieron en la madrugada del 18 de marzo en la calle Tordo. Según detallaron fuentes policiales a ABC horas después, una patrulla de Seguridad Ciudadana que estaba por la zona de Nazaret, el punto más conflictivo del barrio por la actividad de los narcopisos, los agentes vieron cómo los dos jóvenes ahora sentenciados, estaban sentados en la vía pública. En ese momento la orden de confinamiento era muy estricta y sólo permitía la salida a la calle para motivos muy contados como el desplazamiento al trabajo, al médico o para comprar comida y productos de primera necesidad. Los funcionarios policiales indicaron a los adolescentes que debían regresar a sus casas. Los jóvenes se levantaron y comenzaron a alejarse de la zona riéndose de los policías. Tan sólo buscaban dar la vuelta a la manzana y no tenían ninguna intención de irse a su casa. Otra patrulla los vio cómo seguían en la calle a pesar de la advertencia que le habían hecho los policías. Hay otras tres personas adultas, familiares de uno de los adolescentes sentenciados, que también están a la espera de juicio Cuando los funcionarios intentaron identificarlos para proponer una sanción por incumplimiento de la orden de confinamiento, los adolescentes se enfrentaron a ellos. Los gritos hicieron que varios familiares bajaran a la calle y se sumaran a una pelea que terminó con los dos adolescentes arrestados; al igual que los padres y la hermana de uno de ellos. Como muestran los vídeos difundidos en redes sociales, las detenciones se produjeron en uno de los bloques de viviendas que se construyó recientemente con el objetivo de ir regenerando una zona muy castigada por el tráfico de drogas. Los tres adultos siguen encausados en el procedimiento abierto por delitos de atentado y lesiones. En marzo, tras ser detenidos y pasar a disposición judicial, quedaron en libertad a la espera de juicio. La vista oral aún no se señalado. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han propuesto más de 44.000 sanciones desde que se decretó el estado de alarma. De ese volumen total de multas levantadas en la provincia de Sevilla , menos de un 10% habían sido notificadas al infractor a finales de mayo. Los primeros que la han recibido son aquellos que mostraron una actitud más desafiante con las normas, acumulando propuestas de sanción y enfrentándose a los agentes. Algunos de esos casos pasaron de la sanción administrativa a la prisión.
FUENTE DIARIO ABC:
