
Sevilla ha celebrado este sábado un día de San Fernando más anómalo que nunca. Sin medallas, como se hacia tradicionalmente coincidiendo con la festividad del patrón de la ciudad y en medio
del luto oficial decretado por las víctimas de la covid-19, que hasta ahora han acabado con la vida de 286 personas en Sevilla, pero también con un mensaje de esperanza del alcalde que está convencido que la ciudad va a reactivarse. Todos los actos conmemorativos de otros años han sido sustituidos por una sencilla ceremonia celebrada en la Plaza Nueva a las puertas del Ayuntamiento. Una ofrenda floral, una interpretación musical y las campanas de la Catedral repicando de fondo han constituido este breve homenaje a los muertos de la epidemia. Tanto el alcalde de la ciudad, Juan Espadas, como la corporación municipal han estado presentes en el acto, la mayoría de luto riguroso con corbatas negras ellos y vestidas del mismo color ellas. Las mascarillas de algunos también eran negras. No ha habido discurso oficial y la ceremonia ha sido un breve acto con el que la ciudad ha querido sumarse a las muestras de dolor por las pérdidas producidas en la ciudad, en todo el país en Europa y en el resto del mundo consecuencia de la epidemia del coronavirus. Los actos han comenzado con la interpretación por parte de la banda de música municipal de «Fanfarria para el hombre común» de Aaron Copland, escuchado también por el público congregado en la Plaza Nueva, donde todos iban con las mascarillas de rigor. La locutora ha destacado que se trataba de un acto simbólico del día de San Fernando, patron de Sevilla, «en reconocimiento a los fallecidos y a los servicios esenciales y las personas que dan la cara contra el virus». Tras esas breves palabras, se han depositado las coronas de flores. Después del alcalde, han entregado su ofrenda el arzobispo de Sevilla, el presidente de la Diputación, la consejera de cultura, Patricia Del Pozo, y representantes de hermandades, partidos políticos, cofradías, clubs deportivos y otras instituciones. Siguiendo todos los protocolos de seguridad y las distancias sociales en medio de un respetuoso silencio allí han estado también representantes de la Diputación, el Parlamento y la Junta de Andalucía, la Fuerza Terrestre, el Congreso de los Diputados, de la delegación del gobierno de Andalucía, el defensor del Pueblo andaluz y los colegios profesionales. La banda municipal ha cerrado la ceremonia con la interpretación de la «Petite Sinphonie» de Charles Gounod. Tras el acto, el alcalde se ha querido acercar a los trabajadores municipales a darle las gracias por su su trabajo realizado durante todo el tiempo que ha durado la de la alerta sanitaria. Luego, Espadas ha explicado que el Ayuntamiento ha querido rendir homenaje a los fallecidos por esta pandemia y ha recordado «a todos los que han nos han ayudado a llegar hasta aquí, siendo capaces de controlar este virus». Se ha referido a todo el personal y servicios municipales y a los que arriesgando sus vidas y que han sido capaces de que estemos en este momento que «podríamos llamar bajo control», aunque, según ha recalcado, aún no ha terminado. Finalmente el alcalde ha lanzado un mensaje de esperanza y ha apostado por «recuperar la confianza y la ilusión. La ciudad va a reactivarse y a volver a vivir. Estoy seguro de que lo vamos a conseguir», ha dicho. El homenaje se ha hecho, además de a los muertos, al personal sanitario de las fuerzas de seguridad y emergencias, los servicios de limpieza y desinfección y los trabajadores esenciales de ámbitos privados como la alimentación, el sector farmacéutico y tantos otros que durante esta pandemia «han dado muestras de valentía y compromiso y de su profesionalidad y solidaridad».
FUENTE DIARIO ABC: