
El texto está listo hace casi un mes y el presidente Alberto Fernández lo avaló públicamente. Sin embargo, el proyecto para crear un impuesto extraordinario, por única vez, para
gravar a las personas con patrimonios superiores a los 3 millones de dólares no fue presentado aún en la Cámara de Diputados ni tiene fecha. Desde el Frente de Todos aseguran que lo harán “en junio”. La oposición espera, cautelosa, mientras empieza a fijar posturas.
“Estamos esperando que se estabilice el sistema de reuniones virtuales y firmas digitales”, aseguran cerca deCarlos Heller, el presidente de la comisión de presupuesto de la Cámara baja, que fue el encargado de darle forma a la iniciativa del presidente del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner. El formato de discusión, dicen, debe estar aceitado porque el tema es complejo.
Sin embargo, la modalidad está probada y no hay indicioso de que pueda cambiar en el corto plazo, a pesar de que desde Juntos por el Cambio reflotan cada tanto su pedido de sesionar presencialmente en un lugar más amplio, como un teatro. “Para los debates más importantes pendientes esperamos que los colegas puedan volver a sentarse en el recinto. Porque el debate parlamentario rico es cara a cara“, sentenció desde un inicio Mario Negri.
Hay especulaciones acerca de que el Ejecutivo en el fondo no quiere avanzar con el tema, e incluso comentarios de que lo están usando para negociar la deuda con los bonistas, porque muchos quedarían alcanzados por el impuesto. Lo cierto es que en el ministerio de Economía, donde empezaron a trabajar en una reforma tributaria,no tienen el proyecto en su agenda.
Sin embargo, cerca de Máximo Kirchner y Cristina Kirchner aseguran que se presentará. ¿Cuándo? “En junio”, contestan. Un plazo amplio que podría significar el lunes que viene o dentro de cuatro semanas.
De todas maneras, el clima político ya empezó a calentarse la última semana con la discusión de la deuda en el Senado y la pelea por los DNU. De hecho esta semana, por primera vez desde la gestión de Fernández, Juntos por el Cambio se animó a pedir una sesión especial para derogar el decreto de los “superpoderes” para el jefe de Gabinete, y no estuvo lejos de lograrlo.
La principal bancada opositora esperará a ver el proyecto para fijar una opinión pública. Puertas adentro, ya se vislumbran distintas posturas: los más duros que no están dispuestos a avalar un nuevo impuesto y los que plantean que, con otro foco, podría avanzar.
Vale recordar que en el Senado, el bloque del PRO presentó un contraproyecto que grava a los patrimonios superiores a 200 millones de pesos y lo recaudado no va al Estado sino que el contribuyente debe destinar el importe a inversiones productivas.
De todas maneras, el Frente de Todos sabe que la llave para la aprobación la tienen los dos bloques federales, que ya funcionaron como aliados en otras votaciones clave. El oficialismo -tiene 118 diputados- necesita una mayoría agravada de 129 votos positivos y con al menos una parte de esas bancadas, más los dos legisladores de la izquierda, que podrían acompañar porque presentaron un proyecto similar, estaría en condiciones de aprobarlo.
“En la medida que sea un aporte solidario, por única vez, vamos a habilitar la discusión. Dependerá de la forma en que lo planteen. Si es una pelea contra los ricos o un castigo a quienes ganan plata, no van a contar con nosotros”, advierte a Clarín el jefe del interbloque Unidad y Equidad Federal, José Luis Ramón, que tiene ocho integrantes.
En el interbloque federal que comanda Eduardo “Bali” Bucca, hacen hincapié en el destino de los fondos recaudados. “El oficialismo habla de recaudar 3 mil millones de dólares. Es mucha plata. Nosotros creemos que una parte, ni siquiera la mitad, pero una porción significativa tiene que ir a algo que no sea gasto corriente de salud y desarrollo. El jefe de Gabinete ya tiene facultad para mover partidas y reforzar esas áreas. Nosotros creemos que debe ir a generar empleo y producción”, asegura a Clarín el diputado Alejandro “Topo” Rodríguez.
Con ese sentido, el legislador bonaerense pone sobre la mesa de discusión dos proyectos que presentó el viernes, con acompañamiento de sus compañeros de bancada: uno para otorgar créditos a tasa cero para las PYMEs y exención del impuesto a las Ganancias por 3 años para las que reinviertan sus utilidades en equipamiento o bienes de capital en general.
El proyecto de Heller no incluye a empresas y grava únicamente a personas que tienen declarados bienes por valores, en pesos, superiores a los 3 millones de dólares. Afectaría a 12 mil personas (el 1,1% del total de los contribuyentes de bienes personales) y estiman que le significaría al país una recaudación de más de 3 mil millones de dólares. Según informó Heller, habrá rangos de montos y las alícuotas serán del 2 % al 3,5%.
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