
La delegación del Gobierno en Madrid «tenía conciencia del peligro que suponía la celebración de reuniones y manifestaciones en fechas previas a la declaración del Estado de Alarma» y aun así, las
autorizó, según ha «constatado» la Guardia Civil en el marco de la causa que investiga si el delegado José Manuel Franco prevaricó al no impedir concentraciones como la multitudinaria del Día de la Mujer pese al avance del coronavirus. El informe obra en el sumario de actuaciones de la causa que se sigue contra Franco en el Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid y podría ser la razón de la «pérdida de confianza» alegada por el Ministerio del Interior para cesar de forma fulminante al coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid, Diego Pérez de los Cobos, que no habría informado a sus superiores del contenido del atestado. El documento, de 83 páginas, responde a la petición de diligencias librada por la juez Carmen Rodríguez-Medel tras imputar prevaricación al delegado del Gobierno. Se centra en analizar qué información tenía sobre la pandemia y cómo actuó de cara a las concentraciones y reuniones que estaban convocadas en la comunidad autónoma en los quince días previos al estado de alarma. El atestado llega a esa conclusión tras estudiar los expedientes de comunicaciones de reuniones y manifestaciones gestionados en la delegación del Gobierno que fueron aportados a requerimiento de la juez. Destaca por «especialmente reseñable» el caso de los eventos que se desconvocaron, un total de 35, de las que 22 fueron canceladas por motivos sanitarios. Una veintena de sus promotores han prestado declaración como testigos ante la Guardia Civil, que de la ronda de testificales la existencia de «llamadas telefónicas por parte de la Delegación del Gobierno a los convocantes de las manifestaciones con el fin de sondear su intención de cancelar las mismas ante la grave situación sanitaria generada por el Covid-19». «En el caso de que la intención de los convocantes no fuera la de suspender las manifestaciones les instaban a ello mediante recomendaciones con la finalidad de que cancelaran las mismas y fueran los propios promotores quienes llevaran a cabo la oportuna comunicación de cancelación a la Delegación del Gobierno a través del envío de un correo electrónico», dice el informe, para añadir que en algunas de esas llamadas se «utilizaron expresiones imperativas para que los actos no se llevaran a cabo». Sin embargo, nada se documentó. «La inexistencia de ningún tipo de registro de dichas llamadas telefónicas en los expedientes remitidos por Delegación del Gobierno, así como su especial interés en que fueran los propios asistentes los que llevaran a efecto la cancelación de las manifestaciones, hace considerar, por un lado, la posible intencionalidad en que las mismas no figuren en ningún registro oficial; y por otro, el amplio conocimiento de la Delegación del Gobierno de los riesgos que comportaba la celebración de las concentraciones». La advertencia de Simón No obstante, el informe se fija también en el conocimiento que existía en otras esferas del Gobierno. En uno de los apartados, detalla por ejemplo, que el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, dijo el día 6 de marzo al secretario del Consejo Evangélico de Madrid, Manuel Cerezo, que bajo ningún concepto se podía celebrar el congreso que tenían previsto llevar a cabo entre los días 19 y 21 de marzo. «Ese congreso no se podía celebrar bajo ningún concepto por concurrir todas las circunstancias para ser considerado de alto riesgo para la propagación de contagios siendo un claro riesgo para los asistentes y la salud pública», trasladó a sus promotores dos días antes de que se celebrase en Madrid la marcha feminista. El organizador del evento evangélico se negó inicialmente a suspender si no se le daba el argumento por escrito. Simón se comprometió a hacerlo, hecho que días después llevó a cabo. El día anterior, en otra reunión en el Ministerio de Sanidad, tanto el ministro Salvador Illa como el propio Simón ya les habían avanzado que deberían suspender el congreso.
FUENTE DIARIO ABC: