
“Esto es para nosotras una terapia para vivir, porque al trabajar con las plantas se nos pasan los dolores, las preocupaciones y además ganamos dinero; aunque no cobramos
En la vivienda de la mujer, aparte de observar una variedad de plantas con flores de diferentes colores, se encuentran una variedad de tunas, las cuales incluso injerta y crea nuevas variedades. Menciona que la gente le llama y va por turno para visitar su jardín o ella les envía fotos, eligen y les hace llegar a sus hogares. También cría aves de corral y cuenta con su propia huerta para su consumo, lo cual abarata el costo de vida.
“Tener un espacio de tierra es una bendición, aunque no sea muy grande para tener una huerta, un gallinero ayuda mucho a la economía de la familia, más aún en estos tiempos y nos ayuda a sobrellevar el encierro. Además usamos la red social para mostrar las fotos de las plantas a los clientes, ellos eligen y les hago llegar”, agrega.
