De acuerdo con los datos, una patrulla de control naval visualizó el navío en la zona de la Triple Frontera y procedió a inspeccionarlo, topándose con el cargamento
de estupefacientes.
Durante la intervención, la embarcación de la Armada Paraguaya sufrió un ataque con disparos de armas de fuego provenientes de la barraca por parte de personas desconocidas.
Los mismos intentaron impedir la incautación de los 335 kilos de marihuana que había en su interior. Los paquetes fueron transbordados a la Patrulla Naval y llevados hasta la base del Este.
El cargamento tenía como destino final Brasil. Se estima que la droga sería comercializada en el vecino país a un valor aproximado de USD 150.000.
