
Bajo un fuerte blindaje policial, la localidad de Alcorcón recuperó la calma tras los enfrentamientos registrados el martes. Lo que empezó siendo una concentración callejera para protestar contra el Gobierno de Pedro
Sánchez, en la línea del resto de caceroladas surgidas en otros puntos de Madrid –sin atender al estado de alarma decretado–, se ha convertido en una enquistada batalla donde los manifestantes no están dispuestos a ceder en sus reivindicaciones. Pero esta vez, pese al enrarecido ambiente, los agentes desplegados solo intervinieron para pedir a los presentes que no estuvieran parados. Los accesos de la plaza de los Príncipes de España, sitiada por la Policía por segundo día consecutivo, estuvieron tomados por algo más de un centenar de personas,… Ver Más
FUENTE DIARIO ABC: