
«Ayer dijimos que el presidente del Gobierno tenía dos caminos: el de Ciudadanos (Cs) o el de ERC. Hoy les decimos que el Gobierno ha rectificado su posición inicial y ha admitido
la exigencia de Cs». El portavoz adjunto de Cs en el Congreso, Edmundo Bal, apenas podía ocultar su satisfacción en la rueda de prensa que ha ofrecido para explicar el detalle del nuevo acuerdo alcanzado entre el Ejecutivo y los liberales para prorrogar de nuevo el estado de alarma. Cs se plantó ayer y aseguró que no respaldaría una ampliación de un mes, como pretendía Pedro Sánchez, y, tras una dura negociación, ha conseguido que el Gobierno modifique el real decreto ley del estado de alarma y vuelva a proponer una prórroga de quince días. Esto es fundamental porque el Ejecutivo tendrá que negociar nuevos apoyos tras otra quincena de vigencia y porque, según Cs, aleja las exigencias separatistas de la mesa. «La otra opción era utilizar esta dramática situación en la que se encuentran los españoles para abrir la mesa de negociación y hablar de autodeterminación y “presos políticos”», ha expresado Bal, que ha presumido de haber liberado a Sánchez de los «chantajes nacionalistas» gracias al pacto con Cs para prorrogar por quinta vez esta medida excepcional contemplada en la Constitución. Aunque el Gobierno sigue negociando con ERC para lograr una mayoría más holgada mañana en la Cámara Baja, el abogado del Estado de Cs considera que el pacto que han sellado con el Ejecutivo trunca los planes de los republicanos y evita que sean imprescindibles y puedan poner contra las cuerdas a Sánchez, como pasó en la investidura de enero. En el entorno de ERC confían en que la mesa de gobiernos se retomará tarde o temprano, pero Cs aplaude que no vaya a ser la condición a cambio de la cual se prolonga el estado de alarma. Los independentistas catalanes, tanto los de ERC como los de Junts per Catalunya, quieren además que su comunidad autónoma recupere ya todas sus competencias, incluida la sanitaria. «Resulta inadmisible que se pueda poner encima de la mesa en estas circunstancias la mesa de negociación, cuando estamos ya cerca de los 28.000 fallecidos», ha aseverado Bal, que ha advertido de que cualquier «concesión» a los nacionalistas sería «incompatible» con el acuerdo hoy suscrito por Gobierno y Cs: «Es una vía o la otra». ¿Una sexta prórroga? Lo que vuelve a quedar en el aire, como sucedió tras el acuerdo rubricado para sacar adelante la cuarta prórroga del estado de alarma, es si Cs está por la labor de volver a respaldar esta medida. Es una decisión que en el partido dejan al futuro cercano, y que dependerá de la evolución de la pandemia del coronavirus y de las propuestas que plantee el Gobierno. Además del plazo de quince días, Cs le ha arrancado otros compromisos al Gobierno, como el de presentar ante el Congreso dentro de dos semanas un plan concreto y alternativo para no depender siempre del estado de alarma. El Ejecutivo, por tanto, deberá afanarse estos días para plantear las reformas legislativas necesarias para que en el futuro España pueda afrontar un posible rebrote sin necesidad de volver a aplicar una medida excepcional que perdura ya desde el pasado 14 de marzo. Polémica con De Quinto Estas dos últimas semanas, el diputado Marcos de Quinto ha mostrado su afinidad con Juan Carlos Girauta, exportavoz de Cs que abandonó la formación tras su respaldo a la última prórroga del estado de alarma, y que hoy ha llamado a «actuar con dignidad» a sus «amigos» en el partido tras criticar de nuevo el apoyo de Cs al Gobierno. En rueda de prensa, Bal ha rehusado comentar las palabras de alguien que «ya no está en el partido», pero ha restado importancia a las posiciones mantenidas por De Quinto últimamente y ha defendido que cada cual muestra «una forma de expresarse». El diputado confía en que los diez parlamentarios de Cs respeten la disciplina de voto porque el partido está siendo «coherente» con su actitud desde el inicio de la crisis, pero por si acaso ha lanzando también un aviso a navegantes: «Sabemos dónde estamos, sabemos lo que es un partido de centro. Es un partido que da soluciones concretas, pragmáticas y moderadas. Eso es Cs y cualquiera que esté dentro tiene que estar de acuerdo». De Quinto, en Twitter, ha indicado que le gusta el mensaje de Girauta apelando a la «dignidad» de los miembros de Cs, después de haber exhibido este nuevamente su disconformidad con el giro al centro emprendido por la dirección de Inés Arrimadas, capaz de pactar a ambos lados del espectro político.
FUENTE DIARIO ABC: