
Las estrategias que está apuntando el Gobierno y que fueron compartidas a empresarios de Alto Paraná e Itapúa no atacan el problema de fondo para los gremios de
frontera, que es la falta de un modelo económico bien claro y que garantice sostenibilidad en el tiempo.
La principal demanda en estos momentos de los empresarios del Este es la reapertura de la frontera con Foz de Yguazú, pedido que no es factible debido a la grave situación sanitaria del Brasil.
El viceministro de Economía y secretario del EEN, Humberto Colmán, discrepó con el sector comercial y afirmó que la crisis que soportan los negocios limítrofes, especialmente en Ciudad del Este, es un problema derivado del modelo comercial de la región, que se va agotando.
En ese sentido, enfatizó que el plan de reactivación busca una reconversión comercial y productiva de la zona, con estrategias que se basan principalmente en dos ejes: renovación de la infraestructura y comercio electrónico.
Con respecto al primero, explicó que la idea es mejorar la estructura actual y los servicios para que la gente ya no solamente vaya a las fronteras para comprar productos a menores precios, sino que aproveche los atractivos para pasar el día. Esto, además, trae consigo más movimiento para otros sectores como la hotelería y los restaurantes.
Con relación al comercio electrónico, detalló que se busca promover plataformas digitales para facilitar las transacciones con nuevos planes promocionales y facilidades de compra. Señaló que hoy existe un temor generalizado para las compras presenciales, por lo que es fundamental ofrecer alternativas al cliente para aumentar el consumo.
Agregó que también se contempla una disminución de tasas que se pagan para la importación, con el fin de abaratar los precios de los productos. “Hay que recordar que desde antes de la pandemia ya había una perspectiva no favorable para el comercio de triangulación. Con el plan de reactivación lo que buscamos es un nuevo modelo que permita mejorar el comercio y mantener los empleos”, expresó Colmán.
Recalcó que, además de los ejes ya anunciados, se deben contabilizar las obras viales que llevará adelante el MOPC en varias zonas aledañas, lo que no solamente genera mano de obra, sino que tiene un efecto multiplicador. “Además están las políticas sociales que vamos a llevar adelante. El Pytyvõ (subsidio a trabajadores informales), por ejemplo, llegó en esta primera etapa a 170.000 personas en Alto Paraná, y ese programa va a seguir”, manifestó.
Impuestos. Para el viceministro de Tributación, Óscar Orué, es fundamental modificar las tasas que actualmente cobran entidades como la Dinac o Puertos para la importación, atendiendo su impacto en el costo final de los productos ofertados.
Dijo que, como los impuestos internos ya son muy bajos en comparación a la región y llegan a apenas el 1% en las zonas limítrofes, no existe margen para una disminución menor.
“Los impuestos que se pagan hoy ya son de por sí bajos, si se compara con el Mercosur. Pero sí hay otras tasas que se cobran por peso o por retenciones que vemos que no tienen mucho sentido y que terminan por encarecer los costos a los consumidores”, refirió Orué.
