
Zidane «el enmascarado» le pone entusiasmo con sus consejos taponados. Los guantes le dan un toque especial, extraño. Está contento, porque observa que el equipo se encuentra bien físicamente. Los futbolistas deben
mantener la distancia y se chillan desde lejos. Es fútbol con el freno puesto, sin combinar el balón entre los compañeros. En Valdebebas le llaman a «esto» el «virusbol». Otro profesional de la casa lo llama «CV19bol». Y un tercero, «coronabol». Pero «esto no es fútbol». El entrenador espera al lunes para poder hacer jugadas con seis hombres. Mientras tanto, Zizou organiza el trabajo periódico con una inyección de motivación a sus hombres. El día de cada jugador se ha puesto complicado. Hay que pasar muchos procesos, desde desinfectar el coche a subir dos veces a la habitación. Así es una jornada en la vida actual de un futbolista del Real Madrid. 1-El coche, desinfectado cada día de trabajo El jugador viene a Valdebebas a las nueve y media de la mañana y aparca el coche en un área reservada para el control. Allí, el auto es desinfectado diariamente, mientras él se entrena. Viene siempre con el mismo medio de locomoción, porque así habrá pasado más desinfecciones, está mejor controlado y es difícil que porte el virus. Un coche diferente cada día tendría el riesgo de haber sido usado por otras personas cuando no lo lleva el futbolista a Valdebebas. El coche fijo solo lo utiliza para ir al entrenamiento y no debe subirse nadie más en ningún momento del día. 2-Va a su habitación, donde tiene «la ropa» Los jugadores deben mantener la distancia social adecuada, por orden y esperando turno, para subir a sus habitaciones privadas de la residencia. No pueden ir juntos en el ascensor, ni estar al lado si suben por las escaleras. Allí se encontrarán la ropa de entrenamiento, que se les prepara cada mañana y que está guardada en bolsas. 3-Guantes, mascarillas, botas y temperatura Los profesionales bajan de su habitación con mascarilla y guantes para entrar en el campo de entrenamiento. Se les realiza todos los días una medida de su temperatura, para controlar cualquier alteración que advierta de un peligro del virus. Allí, en un sector cubierto del terreno de juego, tienen sus botas reservadas en compartimentos separados y personales. Después, Zidane dicta el comienzo de la sesión. 4-Se quitan la máscara cuando tocan balón Cuando se ejercitan físicamente en un mismo sector, como sucedió ayer al ejecutar saltos de vallas, barra y bicicleta, los futbolistas mantienen puesta la mascarilla. Cuando entran al campo a correr y a tocar balón se la quitan, pues se les caería, y además mantienen una distancia de seguridad con sus compañeros. Las bromas se gastan desde lejos. El peinado de Nacho Fernández es «trending topic» en la plantilla. El canterano aguanta sin poder responder con algún empujón. La separación es un fastidio. 5-Devolución de botas, que son desinfectadas Acabada la sesión, el futbolista regresa a su zona particular en el campo, deja sus botas y se coloca guantes y mascarilla. Las botas son desinfectadas cada día al final del entrenamiento. Los pupilos de Zidane se ponen sus zapatillas y regresan a sus habitaciones particulares de manera escalonada, para evitar la coincidencia. El entrenador también tiene su habitación y realiza los mismos procesos. 6-Comienza un segundo grupo: el gimnasio Cuando ese primer grupo de catorce futbolistas ha terminado, al cabo de una hora en el campo, comienza la jornada para el siguiente grupo de catorce. Una parte de los jugadores, de una y otra tanda, acude al gimnasio. Allí se cumplen las mismas medidas de distanciamiento y asepsia. Todo es controlado por un profesional de la Liga. Nunca hay más de dos futbolistas en la sala, aunque las dimensiones del gimnasio del Real Madrid sean gigantescas. Siempre se ejercitan con guantes y mascarilla. Se utilizan líquidos hidroalcohólicos antes y después de la acción de cada jugador en un aparato, para dejarlo impoluto para el siguiente compañero. 7-Fisioterapia: seis metros de distancia Los jugadores de ambos grupos pueden pasar, antes de volver a sus habitaciones, por el fisioterapeuta. Hay un servicio limitado de ellos. Se mantiene una distancia mínima de seis metros y nunca hay más de tres jugadores en la sala. Siempre se portan guantes y mascarillas, tanto jugador como fisioterapeuta. 8-Ducha y al coche, sin hablar con nadie Cuando los futbolistas de ambas tandas regresan a su habitación se duchan y dejan la ropa de entrenamiento usada en una bolsa, que será tratada convenientemente. Se ponen la ropa de vestir con la que han venido y se marchan directamente, sin detenerse a hablar con nadie, a coger sus coches. 9-A casa y contacto solo con quienes viven El consejo dado a los profesionales es que vayan directamente del entrenamiento a sus casas y que no tengan contacto directo con otras personas que no sean las que viven con ellos. 10-No salir a pasear o a comprar Los futbolistas no deben ir a comprar, ni a pasear, ni a la farmacia, ni a ningún sitio. Que esas cosas las hagan familiares o empleadas del hogar. Que no admitan que entren en casa otras personas que no sean su familia habitual. Abrir el abanico de contacto es el riesgo. Con la vigilancia que la Liga ha aportado a sus equipos, la patronal considera que el peligro está fuera del fútbol, en el contacto con personas ajenas, no dentro. 11-Aparcar el coche en aparcamiento El coche con el que acude a Valdebebas debe quedar a cubierto en casa, en «parking» particular, que no duerma en la calle. 12-Asepsia y vigilancia con las comidas Los jugadores, como todos, deben tener cuidado en las formas de compra de la comida y bebida, en guardar las normas de guantes, mascarillas y desinfección de los paquetes de las cosas que se compran. El peligro está en la vida «normal».
Fuente La Razon:
https://www.abc.es/deportes/real-madrid/abci-futbolista-coronavirus-202005150057_noticia.html