
El cuerpo fue hallado por vecinos de la zona, quienes reportaron a agentes de la Comisaría 20ª y estos intervinieron en el lugar.
Los bomberos voluntarios de Villarrica
también llegaron hasta la zona y con sus herramientas rescataron el cuerpo, que se encontraba en el pozo sin agua, de unos seis metros de profundidad.
El forense Carlos Álvarez inspeccionó el cadáver y constató que presentaba algunas heridas cortantes en el tórax y la oreja, producidas por arma blanca.
El profesional diagnosticó como causa de muerte shock hipovolémico, ocasionado por lesión de vaso producida por arma blanca.
El fiscal Martín Escalada dispuso la entrega del occiso al señor Mario Acosta Méndez, para quien la víctima trabajaba.
