
El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha evidenciado este domingo la fractura existente entre su Gobierno y el central, dirigido por Pedro Sánchez, pese a ser del mismo partido y a
haberse alzado de un tiempo a esta parte como su aliado en cuestiones como el modelo territorial. La decisión de que la Comunidad Valenciana no pase a la fase 1 de desescalada del coronavirus ha sentado muy mal entre gran parte de los dirigentes socialistas del territorio, que han manifestado su creencia durante estos días de que existía una motivación política -basada en el hecho de que Madrid y Cataluña tampoco avanzaran en el desconfinamiento o que el País Vasco sí pese a tener peores datos- al margen de la técnica. Puig, que ha aparecido este domingo por primera vez desde que se conociera la determinación del Ejecutivo central tras la videoconferencia mantenido con el resto de territorios y Sánchez, no se ha aventurado a entrar de lleno públicamente en estas teorías, pero sí ha llegado a opinar que «no se ha justificado con criterios objetivos». «Frente al informe técnico argumentado y trabajado de 232 páginas que hemos presentado, hemos recibido sólo 9 palabras: “los factores asociados a la transmisión de la epidemia”», ha afirmado en un discurso con posicionamientos más duros de los habituales, y en referencia a las expresiones usadas ayer sábado por el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, a la hora de exponer los motivos sobre la situación de la Comunidad Valenciana. «No queremos hacer de esto una confrontación innecesaria, pero la Generalitat discrepa desde la lealtad. Ahora bien, lealtad no es sumisión», ha añadido Puig.
FUENTE DIARIO ABC: