
El área estaba comprendida por 7 hectáreas de marihuana que a su vez equivalen a 21 toneladas de la hierba. En esta superficie erradicada también fueron localizados
En el patrullaje los agentes procedieron al derribamiento de campamentos establecidos en la zona, y además hallaron unos 9.640 kilos de marihuana picada, a los que se les sumaron otros 115 kilos de droga prensada. Ambas cargas fueron incineradas en el sitio.
En lo que respecta a las herramientas y logística para la producción y almacenamiento, fueron destruidos un total de seis campamentos, cuatro prensas hidráulicas para la función de empaquetado y unas seis zarandas.
Las operaciones de este tipo se realizan, por un lado, en la lucha contra estructuras de tráfico y, por el otro, como impulso a trabajos que promuevan intervenciones donde el narcotráfico se encuentra generando daños a reservas boscosas.
Se calcula que el impacto ocasionó daños de unos USD 9 mil al crimen organizado.

