
El Ayuntamiento de Madrid destinará 70,79 millones de euros procedentes de su superávit a sufragar parte de los gastos extraordinarios surgidos para paliar la crisis económica y social provocado por la pandemia.
El alcalde José Luis Martínez-Almeida ha firmado un decreto, publicado hoy en el Boletín Oficial del Consistorio, en el que ordena destinar el 20% del remanente de tesorería a la compra de Equipos de Protección Individual (EPI), reforzar el servicio de ayuda a domicilio o la atención a personas sin hogar, entre otras partidas. Este porcentaje es el que le corresponde a Madrid de los 300 millones que permitió utilizar el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, a los municipios de España que tuviesen superávit para que lo destinasen a redoblar la atención a colectivos vulnerables. Una cantidad que el regidor siempre ha tildado de insuficiente, ya que el superávit asciende a 353,95 millones. Es decir, todavía se podrían utilizar los 283,16 millones restantes y los 423 millones que, si no se modifica la ley de Estabilidad Presupuestaria, se deberán destinar a amortizar deuda anticipada. En concreto y según consta en el texto del decreto esos 71 millones se podrán utilizar para «incrementar y reforzar el funcionamiento de los apartados de teleasistencia domiciliaria» para que multipliquen las llamadas y la vigilancia de la población que necesite este servicio; «trasladar al ámbito domiciliario los servicios de rehabilitación, terapia ocupacional, servicios de higiene y otros similares, considerando la suspensión de atención diurna en centros»; «reforzar las plantillas de centros de servicios sociales y centros residenciales en caso de que sea necesario realizar sustituciones por prevención, por contagio o por prestación de nuevos servicios o sobrecarga de la plantilla»; «ampliar la dotación de las partidas destinadas a garantizar ingresos suficientes a las familias, para asegurar la cobertura de sus necesidades básicas, ya sean estas de urgencia o de inserción»; y «reforzar, con servicios y apartados adecuados, los servicios de respiro a personas cuidadoras y las medidas de conciliación para aquellas familias (especialmente monomarentales y monoparentales) que cuenten con bajos ingresos y necesiten acudir a su centro de trabajo o salir de su domicilio por razones justificadas y/o urgentes».
FUENTE DIARIO ABC: