En Rusia, mientras se libra una seria batalla con el fin de contener el COVID-19, ¡el Kremlin sigue brindando “asistencia” más allá de sus fronteras! El 25 de abril, los medios rusos se hicieron eco de una declaración de la máxima autoridad de la iglesia en Rusia, el Patriarca Cirilo (Kirill), en la que hacía alarde de otro esfuerzo de “ayuda humanitaria” a Italia por parte de la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR). Esta vez, la elección recayó en la región de Puglia (Apulia), donde Rusia – representada por la IOR -, hará entrega de suministros médicos, incluyendo equipos de protección individual (EPI).


En esta misiva el presidente de la región de Puglia, Sr. Michele Emiliano, solicita ayuda al gobierno de Rusia, a través de la mediación del Patriarca de la Iglesia de Moscú, Cirilo. En resumen, solicita material de protección médica para hacer frente a la crisis del coronavirus, tras indicar la gravedad de los hechos y la carencia de ese material en su país, además de indicar los lazos de amistad que unen a su región con el país eslavo.
Con anterioridad a ello, el presidente de la región de Puglia, Michele Emiliano, había realizado un llamamiento al patriarca Cirilo con el objetivo de solicitar asistencia para esta región que estaba sufriendo los efectos de la pandemia del coronavirus en el marco de una considerable escasez de elementos médicos esenciales.
El siguiente paso, naturalmente, fue el propio llamado del patriarca, y en esta oportunidad al presidente ruso Vladimir Putin para que éste tomara en consideración la posibilidad de brindar asistencia a Puglia. Basta decir que el deseo fue satisfecho. Un detalle particular, y no menor, en esta cadena de pedidos es que: ¡el gobernador de Puglia solicitó la asistencia de Rusia a través de Cirilo, y concretamente, por iniciativa de este último! De hecho, el Sr. Emiliano desde 2000 ha mantenido un estrecho contacto con la IOR y el Patriarca Cirilo personalmente. Durante su mandato como alcalde de Bari, el funcionario facilitó el regreso bajo control de la IOR de un templo ortodoxo ubicado en la región. Además en 2017, participó en el traslado a Rusia de parte de las reliquias más importantes de San Nicolás. Por eso se entiende que, cuando Cirilo le solicitó un favor a su amigo italiano, no se trataba en realidad de una mera petición, sino más bien una instrucción clara que tenía que ser cumplida al pie de la letra. 
Carta del Patriarca Cirilo, el más alto representante de la Iglesia ortodoxa en Rusia, dirigida al Presidente de la Federación Rusa, Sr. Vladimir Putin, en la que le transmite el pedido de ayuda del presidente de la región italiana de Puglia para hacer frente al coronavirus. Además, por su parte, el Patriarca le recuerda al presidente ruso, la colaboración brindada por el mandatario italiano en relación con el traslado de unas reliquias de San Nicolás de Bari a Rusia y la vuelta de un templo a la iglesia ortodoxa del patriarcado de Moscú en el pasado.
Además, el embajador ruso en Italia, Sergei Razov, señaló que las autoridades locales en Puglia también habían solicitado a los responsables del Kremlin (de forma directa, y en consecuencia, rompiendo de esta manera la cadena de mando) el despliegue de las tropas rusas que estaban llevando a cabo hasta la actualidad una “misión humanitaria” en las regiones del norte del país, haciéndose cargo de la “desinfección”. Este mensaje es el doble de alarmante, ya que tanto las estadísticas nacionales como internacionales demuestran que esta región está siendo muy poco afectada por la pandemia en comparación con las regiones del norte del país.
No menos sorprendente resulta el hecho de que un lote de suministros médicos de 8 toneladas resultó haber sido entregado desde Suiza y no desde Rusia (los palés contenían en ellos la inscripción: “Hecho en China para Suiza”).

Etiqueta de uno de los paquetes de ayuda enviados por Rusia donde puede leerse: “Hecho en China para Suiza”.
La oficina de prensa de la IOR ofreció lo que – aparentemente sólo ellos creen – se trataría de una explicación lógica: empresarios ortodoxos suizos habrían organizado la compra y entrega de mascarillas médicas, termómetros, batas, desinfectantes y otros elementos sanitarios esenciales de China.
Aquí hay un elemento importante que no puede ser omitido: las agencias de inteligencia rusas vienen involucrándose profundamente en la Iglesia Ortodoxa Rusa en varios niveles, fenómeno que ha sido ya advertido en numerosas ocasiones por los expertos. Es por ello que, esto debe ser tenido en cuenta cuando hablamos del “acto de caridad” de la IOR en Italia. También debe enfatizarse que Rusia ha estado empleando activamente a su iglesia en misiones de inteligencia y sabotaje en suelo extranjero prácticamente en todo el mundo.
Es por eso además que el nombramiento del ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigú como supervisor de la misión de Puglia, no sorprendió a nadie. Es decir, el dúo de la IOR junto con el ministerio de defensa ruso está trabajando nuevamente con la finalidad de llevar a cabo una serie de tareas fijadas por su presidente.
Mientras tanto, ¡la provincia norteña italiana de Bérgamo ya lo había padecido! Afortunadamente para la sociedad italiana, este pérfido plan fue descubierto a tiempo por los medios de comunicación del país. Fue “La Stampa” quien se ocupó de develar la trama. Ahora parece que le toca el turno a Puglia; sin duda, las agencias de seguridad rusas han puesto en marcha otra operación especial. Esta vez, sin embargo, el propulsor y miembro de la llamada misión de inteligencia humanitaria es la Iglesia Ortodoxa Rusa.
