
Desde hoy y hasta el 25 del corriente deberá cumplirse un cronograma, con especificaciones para los sectores mencionados, con posterior evaluación técnica del Ministerio de Salud Pública y
Bienestar Social (MSPyBS). Un factor común en las tareas cotidianas será la implementación de cuadrillas, la rotación del personal y el trabajo sin aglomeraciones.
Entre los sectores con gran número de operarios a los que se permitirá la reanudación de su dinamismo está el manufacturero, donde se calcula que hay 640.000 trabajadores. La Unión Industrial Paraguaya (UIP) estuvo en días anteriores distribuyendo –al decir de su vicepresidente administrativo, Gerardo García– elementos para seguir el estricto protocolo sanitario entre sus empresas asociadas.
“Normalmente para la industria resultará más oneroso tener que tomar las medidas porque se trata de mayor equipamiento; y como consecuencia el rendimiento aún no será del 100%, porque se precisa formar cuadrillas y hacer rotación. En definitiva, se tendrá menos rendimiento, pero la oportunidad de empezar a trabajar es fundamental”, sostuvo García.
Al tiempo de mencionar que la situación ya estaba agobiando a la mayoría de los socios, indicó que lamentablemente no se está recibiendo la suficiente ayuda de parte de las entidades financieras, a pesar de que el Gobierno estableció herramientas para tal fin.
“Como UIP instamos a todas las fábricas a que prioricen el aspecto sanitario, a pesar de que ya sabemos que la primera repercusión que se padecerá será en el ámbito logístico: No vamos a tener el mismo movimiento de reposición de la materia prima por los problemas de vuelos y de conexión que aún están paralizados”, destacó.
Respecto a lo que se perfila a mediano y largo plazo, García adelantó que el sector está seguro de que se tendrá una incidencia como mínimo de entre 30% y 40% menos de rendimiento en la manufactura, puesto que para recuperarse llevará mucho tiempo, hasta que la gente vuelva a tener capacidad de pago.
