
Sobre el tema, el fiscal Osmar Legal, de la Unidad Especializada de Delitos Económicos, mencionó este jueves que las mascarillas adquiridas por la Dirección Nacional de Aeronáutica
“Los mismos tapabocas que muestran como compras están vencidas. Tienen vencimiento en setiembre del 2019”, indicó durante una conferencia de prensa en la sede de la Fiscalía General del Estado.
Además, refirió que la investigación apenas está iniciando y que se encuentran en una etapa incipiente, pero que cuentan con todos los elementos como para delimitar que hubo un tipo de fraude y de corrupción en la compra de los tapabocas.
Lea más:Juez admite imputación contra Édgar Melgarejo por compra de tapabocas
En otro momento, explicó que con ayuda de la Subsecretaría de Estado de Tributación (SET) dieron trazabilidad a las mascarillas y constataron que en un día dichos insumos se vendieron a seis empresas antes de llegar a la Dinac.
Además, señaló que el costo iba en aumento desde G. 15.000 hasta el precio final que pagó la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil, que sería G. 29.990 cada mascarilla.
“Vamos a llegar hasta los responsables de esas empresas y las que estarían detrás de estos esquemas”, aseveró. También, informó que no se descarta ampliar la imputación y los imputados.
El Ministerio Público ordenó la detención y prisión preventiva de Melgarejo y de las otras personas vinculadas en la supuesta sobrefacturación de compra de mascarillas. Al respecto, advirtió que existe la posibilidad de una obstrucción a la investigación.
“Hay muchas personas en la mira de la Fiscalía”, sentenció.
Los funcionarios de la Dinac involucrados en el caso son: Juan Carlos Turitich Báez (gerente financiero), Marcelo Ovelar González (coordinador de la Unidad Operativa de Contrataciones), Luz Chamorro (gerente administrativa), Fernando Gallardo (administrador del Aeropuerto Silvio Pettirossi).
Todos fueron procesados por la presunta sobrefacturación en la compra de tapabocas.
Con la investigación fiscal se corroboró que la empresa que suministró los tapabocas y un consorcio, tenían un contrato de mantenimiento con la institución y que serían firmas de maletín.

