
El Ministerio de Hacienda aprovechó las ventanas abiertas días atrás por países de la región y obtuvo un interés del 4,95%, tasa que si bien está por encima
de la última colocación en enero pasado, se ubica aún por debajo de las conseguidas en 2019 y 2018.
La emisión cerrada ayer representa la novena operación con títulos del Tesoro en el extranjero y la tercera de la actual administración, mientras que las negociaciones estuvieron a cargo de cuatro bancos: Goldman Sachs, Citibank, Itaú y Santander.
La obtención de los fondos se realizó bajo el formato intraday, lo que implica que toda la negociación se llevó a cabo en el mismo día, buscando reducir el riesgo de exposición a la volatilidad del mercado. La cartera fiscal explicó que los bonos 2020 se pagarán en tres tandas iguales. El primer vencimiento es en 2029, el segundo en 2030 y el tercero en 2031.
Con esta operación ya cerrada, la deuda tomada a través de la emisión de bonos soberanos trepó a USD 5.360 millones, de los cuales han sido ejecutados hasta el momento USD 3.828,1 millones (ver la infografía).
Financiamiento asegurado. El ministro de Hacienda, Benigno López, resaltó que los bonos paraguayos tuvieron una demanda de USD 7.300 millones, lo que representa siete veces más de lo emitido. Esto, a su criterio, permitió cerrar una colocación con condiciones similares a países de la región con grado de inversión.
Resaltó que mediante la colocación de la víspera se aseguran los recursos necesarios para afrontar la emergencia por el coronavirus, especialmente para financiar las urgencias en salud y para sostener a la economía.
Garantizó que el Estado no se endeudará por encima del tope de USD 1.600 millones fijado en la Ley de Emergencia. En ese sentido, aclaró que una vez conseguidos los fondos totales, los créditos no desembolsados deberán cumplir con el proceso constitucional ordinario; es decir, deberán tener una nueva autorización del Congreso y estar ligados a proyectos específicos.
Indicó que el desafío más cercano es la administración eficiente de la deuda, indicador que ya orilla el margen prudente recomendado por organismos internacionales (30% del PIB). Si bien dijo que en este momento es “imposible” hablar de subir impuestos, recalcó que será necesario discutir una reforma integral del Estado para que el manejo del pasivo siga siendo sostenible.
