
Estupor. Incredulidad. Horror. Una mezcla imprecisa de todo. Es imposible saber exactamente qué emociones inundan por estas horas a los canadienses, encerrados y angustiados al igual que le resto del mundo por
la pandemia de coronavirus. Es que, cuando nadie lo pensaba posible, la situación en Canadá se volvió infinitamente peor dado que ahora se enfrenta además a la peor masacre de su historia.
La crónica fría dirá que un hombre armado de 51 años mató al menos a 16 personas el sábado por la noche en la ciudad de Portapique (provincia de Nueva Escocia), entre ellas una policía que llevaba 23 años en la fuerza. Los investigadores afirmaron que había “múltiples víctimas en múltiples ubicaciones”, por lo cual no era aún posible saber el número final de fallecidos.
Todo apunta a que el primer ataque fue a una casa en la que luego se descubrieron varias víctimas, tanto adentro como en sus alrededores. El asesino logró escapar antes de que la policía pudiera llegar hasta el lugar. Sin mayores datos, la policía le pidió a la población que se mantuviera adentro de sus hogares y no salieran.
A diferencia de su país vecino, Canadá no está habituada a episodios de violencia como estos. La aparición de un tirador en una ciudad pequeña conmovió a los habitantes de Portapique.
Una foto sin fecha de Gabriel Wortman, el hombre de 51 años que llevó a cabo la peor matanza en la historia de Canadá. / AFP
Consultada por la agencia AP, Christine Mills, una residente del lugar, confesó que la presencia de policías en las calles a lo largo de toda la noche y los ruidos de helicópteros en la mañana de domingo convirtieron la escena en una postal de película de terror.
“Es una situación de mucha angustia y nervios. No sabés si alguien se volvió loco y si va a venir a golpearte la puerta en algún momento”, comento.
Además de los asesinatos, el atacante llevó a cabo una serie de incendios mientras huía de la policía. El asesino, identificado como Gabriel Wortman, tuvo en vilo al país por 12 horas hasta que murió en un enfrentamiento con la policía en una estación de servicio a 35 kilometros de Portapique.
Miembros de la Gendarmería Real de Canadá luego del enfrentamiento que culminó en la muerte del atacante, Gabriel Wortman. / AFP
Por la forma en que se desarrollaron los ataques, los investigadores aseguran que no se trató de algo impulsivo. Las características del hecho apuntan a que se trató de algo planificado. Luego de sus primeros asesinatos, los ataques de Wortman se volvieron más aleatorios, con lo cual se sospecha que las primeras víctimas eran sus verdaderos objetivos.
Para huir, Wortman usó varios autos, entre ellos uno de la policía. Algunos testimonios indican que también habría estado vestido con un uniforme similar a la de un policía.
Consultado por los motivos del ataque, los investigadores pidieron cautela. “Es demasiado pronto para hablar de la motivación” del homicida, explicó Chris Leather, responsable de investigaciones criminales de la GRC de Nueva Escocia.
“Al parecer, al menos en parte, actuó de forma aleatoria, pero el hecho que este tuviera un uniforme y un auto de policía deja ciertamente pensar que no fue un acto espontáneo”, completó.
Es decir, el porqué es un misterio.
Un hombre triste y generoso
“Siempre supe que había algo triste en Gabriel, pero jamás imaginé que podía lastimar a alguien”, expresó Candy Palmater, una amiga de la universidad de Wortman, según reprodujo The New York Times. “No sé cómo habrá sido su vida adulta, pero si sé que en la universidad sus compañeros no lo trataron muy bien“, completó.
Otros testimonios de gente que conocía al técnico dental también lo describen como “alguien diferente”, pero nadie imaginó que era capaz de algo así. Wortman, quien era un protesista dental y tenía su propia clínica, fue brevemente famoso en 2014 cuando apareció en los medios canadienses luego de que le ofreciera prótesis dentales gratuitas a una mujer que había perdido todos sus dientes por un cáncer.
Las banderas de Canadá y Nueva Esocia a media asta en la sede de la Real Gendarmería de Canadá, en homenaje a las víctimas del ataque. / AFP
“Me conmoví por su situación”, dijo en su momento a un medio canadiense.
La situación laboral de Wortman está de pronto en el centro de la escena. Es sabido que las medidas de aislamiento y cuarentena que se han dispuesto en numerosos sitios del planeta por la pandemia están afectando seriamente los ingresos de profesiones que dependen del contacto personal.
En tanto alguien que hacía prótesis dentales, Wortman hubiera visto su trabajo muy afectado por la situación. Los investigadores aseguraron que una línea de investigación apunta a establecer si esto habría jugado algún papel en lo sucedido.
Conmoción sin precedentes
El representante de la zona de Portapique en la municipalidad de Colchester, Tom Taggart, explicó que la tranquila comunidad había quedado sacudida como nunca antes.
“Este es un lugar maravilloso, tranquilo y pacífico. La idea de que algo como esto podría pasar acá era francamente inconcebible“, explicó en una comunicación telefónica con AP.
Entre las víctimas se cuentan, además de la oficial Heidi Stevenson, una maestra y una maestra de escuela primaria. “Tenemos el corazón roto hoy”, escribió en Facebook Jenny Kierstead, cuya hermana, Lisa McCully, murió en el tiroteo.
“Nuestras condolencias para los otros miembros de la familia que se ven afectados por esta tragedia. Gracias por su apoyo, es un día difícil“, añadió.
Heidi Stevenson, miembro de la Gendarmería Real de Canadá, fue una de las víctimas del ataque de Gabriel Wortman. / EFE
Existen pocos antecedentes de crímenes como estos en Canadá. El 6 de diciembre de 1989, un hombre mató a balazos a 14 mujeres en la escuela politécnica de Montreal antes de suicidarse. Hasta ahora, esa era la mayor matanza y el primer feminicidio de la historia del país.
El 23 de abril de 2018 en Toronto, el conductor de una furgoneta mató a ocho mujeres y dos hombres tras atropellarlos intencionadamente sobre una vereda en en centro de la ciudad.
“Me he enterado con tristeza del acto de violencia sin sentido que ha sido perpetrado en Nueva Escocia y le ha costado la vida a numerosas personas, incluida la de una miembro de la Gendarmería Real de Canadá”, declaró el Primer Ministro, Justin Trudeau, en un comunicado.
Fuente: AFP, AP y The New York Times
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