
El Grupo Industrial Riesgo, tras comprar las antiguas planta de Alcoa en La Coruña y Avilés, ha emitido un comunicado con el que pretende enviar un «mensaje de confianza a trabajadores e
instituciones» bajo la siguiente premisa: «Venimos para quedarnos, mantendremos los puestos de trabajo y vamos a impulsar el negocio para convertirlo en la referencia industrial del aluminio en el sur de Europa. Es lo que siempre quisimos hacer y por fin vamos a hacerlo». El Grupo Industrial Riesgo asegura que siempre maniobró con una idea: la de estar «convencido de que su proyecto era la solución adecuada. Alejados de la elección final, en septiembre pasado entablaron negociones con Parter que ahora culminan y suponen su integración como socio mayoritario y operativo, asegurándose así una gestión industrial profesional y experimentada», añade el comunicado. El nuevo gestor asegura que «implementará su proyecto convencido de la plena viabilidad del mismo y gracias a su entrada está garantizada la inversión para todas las mejoras necesarias en las instalaciones. Las inversiones programadas por valor de 20 millones de euros se pondrán en marcha inmediatamente y ello vendrá seguido de un plan a cinco años por un importe global previsto de unos 250 millones que tiene por objetivo colocar a Alu Ibérica como el polo industrial líder del aluminio verde en el sur de Europa». «Un equipo profesional de larga y probada experiencia industrial y profundo conocimiento de la actividad y sus mercados, liderará las plantas. Se trata de reconocidos profesionales del sector, localmente presentes, que conocen ya a fondo sus funciones y las necesidades de las plantas, son sabedores del proyecto y capaces de llevarlo a cabo con éxito», añade el texto. El Grupo Industrial Riesgo pretende «garantizar las mejoras laborales en la confianza de contar con el apoyo de los sindicatos para trabajar conjuntamente y poder cumplir el proyecto como se contempla, apoyando así a las zonas de implantación y logrando el mejor futuro para las plantas». Eso sí, advierten de que «Alu Ibéria sigue teniendo un problema con el alto coste eléctrico. El proyecto incluye el compromiso de mantener las líneas de fabricación en la confianza de que se cumplan los compromisos gubernamentales de contar con costes eléctricos estables, competitivos y predecibles. La industria electrointensiva necesita una transición energética adecuada que garantice el suministro sin aumentar el precio de la electricidad. Los altos costes eléctricos minan la competitividad de las instalaciones y ese sigue siendo un gran escollo, por lo que el nuevo gestor hace una llamada al Gobierno para que el Estatuto de los Electrointesivos salga adelante y solucionando esta desventaja competitiva de nuestra industria».
FUENTE DIARIO ABC: