
El confinamiento obligado para evitar la expansión del Covid-19 ha dejado las calles desiertas de una ciudad bulliciosa y dinámica como Sevilla. Moverse en moto era, antes de que el coronavirus llegara
a nuestras vidas, la mejor manera de desplazarse por la urbe. No había que preocuparse ni de atascos ni de problemas de aparcamiento. Hoy estos problemas han pasado a mejor vida: sobre el pavimento es raro cruzarse con otro coche o motocicleta, y sólo algunos vehículos de transporte público se desplazan como fantasmas de barrio a barrio. Este periódico quiere llevar a sus lectores la imagen en movimiento de una ciudad vacía a través de un viaje en la moto de Juan Manuel Serrano, jefe de Fotografía de ABC, quien hace un recorrido a través de la Sevilla histórica: la calle Torneo, con la visión de una Isla de la Cartuja desértica al otro lado del río; la Barqueta y Resolana, vacías de tráfico y de autobuses; el Arco y la Basílica, donde la Virgen derrama su Esperanza; la Alameda y una plaza de San Lorenzo casi irreconocible tras la tala de los plátanos de sombra; el Paseo Colón, donde reposa una plaza de toros a la espera de otro Domingo de Resurrección sin coronavirus; la Ronda Histórica, o una calle Águilas casi medieval que desemboca en una Casa de Pilatos renacentista y clásica. Sevilla en un paseo en moto, más triste que nunca.
FUENTE DIARIO ABC: