
Se suceden uno tras otro. El sitio Gens de Confiance es un grupo de internet de personas con intereses comunes, por estricta invitación y padrinazgo, que ofrecen sus residencias secundarias en
alquiler a “gente como uno”, vacían sus placares y venden su ropa, regalan o venden muebles, pianos, cuadros o sus trajes de novia, piden baby sitters para sus chicos, u ofrecen cursos de cualquier idioma o empleos.
Desde que se inició el coronavirus, un nuevo rubro se ha sumado entre donaciones y alquileres de vacaciones: son aquellos que ofrecen “escuchar”, “ayudar” a la gente”, en este brutal confinamiento que Francia va a extender más allá del mes de abril.
Escuchan y aconsejan a parejas confinadas, a adolescentes furiosos de vivir con sus padres cuando ellos sueñan con ser adultos, a gente que está encerrada en un estudio de 9 metros y sin demasiada luz, a ancianos solos y vulnerables.
Hasta proponen no solo escuchar sino iniciar mediaciones familiares, cuando la convivencia a la que pocos están acostumbrados 24 horas sobre 24, ha sido puesta a prueba por el confinamiento.
Algunos ofrecen un “acompañamiento psicológico a las personas que lo necesiten, una escucha en este período difícil de atravesar. Yo puedo asegurarles que este servicio por teléfono, como yo hago con mis pacientes, es un éxito”, propone esta psicóloga, que trabaja sobre las emociones para modificar comportamientos ligados a penas no expresadas, a miedos, a problemas de ansiedad.
Una vista de la plaza Vendome, en París, en medio del confinamiento por el coronavirus. Foto REUTERS / Gonzalo Fuentes.
Solo en la sede de la Cruz Roja en Montrouge, en los suburbios de París, se recibieron 62.000 llamados en dos semanas de personas pidiendo ayuda psicológica.
El procedimiento de escucha se puso en marcha el pasado 20 de marzo y desde entonces, la central está bloqueada de llamados. Con un teléfono único, los siete días de la semana, la célula de la Cruz Roja tiene una altísima demanda que llega de todo el país. Está atendido por voluntarios, que han sido formados en psicología, y asalariados.
Los que llaman están angustiados, desesperados, necesitan un apoyo psicólogo. Ellos son derivados a Cruz Roja Escucha. Es un servicio anónimo reforzado por la crisis. Son hombres y mujeres con formación psicológica para la emergencia.
Una mujer realiza ejercicios físicos frente a la basílica Sacre Coeur, en París, en medio del confirnamiento por la pandemia de coronavirus. Foto EFE /EPA / YOAN VALAT.
“Muchos de los que llaman tienen angustias y dificultades a soportar el confinamiento. Otros nos dicen que ellos jamás pensaron que iban a llamar a un servicio así. Estamos siendo contactados por todas las generaciones, por todas las clases sociales”, contó Rosene Duhamel, responsable del polo de desarrollo psicológico de la Cruz Roja.
Otro capítulo es la violencia familiar. El encierro ha generado peleas, golpes, violencia familiar y también asesinatos de familias en Francia. La farmacia es el primer lugar de la denuncia y también los shoppings centers, donde las personas golpeadas pueden ser contenidas.
Luego están los que siempre han vivido en soledad, olvidados por sus familiares o sin familia, ancianos. Los servicios sociales que los acompañaban han cerrado. Nadie los ayuda ni a bañarse, ni a comprar sus remedios o a hacer sus compras.
”Muchas de esas personas estaban aisladas antes y ahora es mucho peor. El virus las ha ayudado a hablar”, afirmó Marie Almeras, que se ocupa de esta plataforma en la Cruz Roja.
Muchas lloran, otras buscan respuestas que son difíciles de dar. ”’Ya no sé más que hacer’‘ es la frase más escuchada entre esas voces. Muchas hablan de suicidio”, relata Sithi, que es voluntaria hace dos años.
La Cruz Roja las entrena para darles seguridad, para calmarlas. Una llamada no tiene tiempo: la media es 18 minutos, pero puede durar mucho mas.
Ante estos casos de ancianos solos y sin servicios sociales, la Cruz Roja tiene un servicio con 3.500 voluntarios, que pueden encargar alimentos, productos de higiene, medicamentos con recetas gracias a un acuerdo con las farmacias.
Psicólogos, asociaciones, psiquiatras se organizan. En la cuarta semana de confinamiento, los problemas psicológicos, la angustia, las ideas de suicidio, la desesperación ante un futuro incierto, la convivencia son enormes.
“Las condiciones materiales, el nivel de amenaza financiera vinculada al desempleo parcial o la inquietud por su empleo, por las facturas a pagar son los problemas esenciales”, según Christine Manuel, secretaria general del sindicato nacional de psicólogos.
Aislamiento social, depresión, ansiedad son las características de estas cuadros. El confinamiento los exacerba.
Otros casos muy delicados son los chicos autistas severos. Confinados las 24 horas, con padres trabajando, puede ser extremadamente difícil. Los adolescentes también están frágiles, especialmente porque deben vivir con sus padres, no sentir que son independientes ni ver a sus amigos.
El compartir todo en familia genera una saturación, que los jóvenes sufren más por su necesidad de independencia.
Los psicólogos recomiendan guardar una rutina similar a la habitual con gimnasia, yoga, conciertos en línea, visitas museos virtuales y, especialmente, preservar los contactos sociales, escribir a las familias, a los amigos, mantenerse mutuamente la moral.
El confinamiento puede producir un “burnout” en los padres. Nadie sabe aun cuáles poder sus efectos a largo plazo.
“Pse Ile de France” es una plataforma gratuita para ayudar y beneficiarse de un especialista en estos días difíciles. Pero todos recomiendan tener frente a ellos un psicólogo diplomado, bien formado, que pueda contenerlos y ayudarlos a convivir con sus maridos y con sus hijos, otro de los serios problemas del confinamiento, a lo largo del día.
EMJ
TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA
COMENTARIOS CERRADOS POR PROBLEMAS TÉCNICOS.ESTAMOS TRABAJANDO PARA REACTIVARLOS EN BREVE.
CARGANDO COMENTARIOS
Clarín
Para comentar debés activar tu cuenta haciendo clic en el e-mail que te enviamos a la casilla ¿No encontraste el e-mail? Hace clic acá y te lo volvemos a enviar.
Clarín
Para comentar nuestras notas por favor completá los siguientes datos.