
El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ha explicado este lunes que la idea del Gobierno de confinar a personas asintomáticas que den positivo en Covid-19 se está fraguando en términos de
voluntariedad, pero estudia la situación de los «renuentes», es decir, la persona que teniendo instrucciones del médico para guardar cuarentena, no lo hace. En rueda de prensa, Campo ha explicado que «no se pueden homogeneizar todos los supuestos» pero ha puesto tres sobre la mesa. El primero, el de quien no quiere contagiar a sus familiares y «voluntariamente» pide el traslado. «La administración pública tiene que remover los obstáculos para que esa persona pueda ser atendida si empeora, tenga su sustento diario, etcétera«, ha apuntado. El segundo caso, «el de quien de manera voluntaria, dice “no quiero estar solo en mi casa porque no sé lo que me puede pasar ni cómo puedo empeorar”». Y el último: «El renuente a una orden que se le ha dado desde los servicios sanitarios y que le han dicho que tiene que confinarse porque puede contagiar». El ministro ha recordado que «las administraciones públicas tienen la obligación» de velar porque esa persona efectivamente no contagie a los demás y de hecho, el Código Penal establece tipos para quien voluntariamente transmita enfermedades. «Aquí sí estamos en la obligación de confinarse. La cuestión es ¿Y si no se quiere confinar?», ha planteado. En este contexto, ha incidido en que «el estado de alarma no supone una rebaja del estado de derecho» y «serán los criterios de proporcionalidad y de a quilatarse al ordenamiento jurídico en este supuesto» los que regirán. «Se pedirán los informes pertinentes y se actuará», ha zanjado.
FUENTE DIARIO ABC: