
La hemeroteca es una maldición para muchos dirigentes políticos y cargos públicos, más aún en situaciones límite como una pandemia de coronavirus. Unas declaraciones de hace dos o tres semanas, cuando los
infectados en Cataluña se contaban con los dedos de una mano, parecen propias de un mundo paralelo escuchadas ahora. A pesar de ello, las sucesivas rectificaciones hechas por los consejeros republicanos Alba Vergés (Salud) o Chakir El Homrani (Familia), muestran como la improvisación y las decisiones temerarias han imperado en la gestión que ha hecho la Generalitat de esta crisis sanitaria. Así se muestra en un vídeo que corre por la red desde hace horas.<iframe width=”560″ height=”315″ src=”https://www.youtube.com/embed/R3cbcoVzhUU” frameborder=”0″ allow=”accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture” allowfullscreen></iframe> «Tenemos toda la capacidad para detectar y tratar cualquier caso, en ningún caso tiene que haber una alarma ni ningún problema de salud pública». Así de rotunda se mostraba la consejera Alba Vergés el pasado 10 de febrero, cuando ya había 3 positivos en Italia. Cuatro días después seguía negando una eventual «alarma sanitaria». Mientras tanto, expertos como Oriol Mitjà ya avisaba y pedían a las autoridades que se prepararan para una escalada inminente, como se había visto en China y empezaba a despuntar en la vecina Italia. ¿Las mascaras? «Ni son requeridas ni son recomendadas» (Vergés, 25 de febrero). Durante el mes de febrero, expertos del Govern como Joan Guix Oliver, secretario de Salud Pública del Departamento de Salud, seguían negando la epidemia y se mostraban más preocupados por la «gripe común» que por el letal Covid-19. Otro de los dirigentes que han quedado retratados por su ineficacia e incapacidad comunicativa es el consejero de Bienestar Social y Familias, Chakir El Homrani. Su departamento es el responsable de las residencias de ancianos de Cataluña, principal y mortífero foco que concentra más del 20% del total de fallecidos. «No queremos generar pánico», se excusaba El Homrani días antes de que empezara el rosario de muertes en las residencias catalanas.
FUENTE DIARIO ABC: