
El sondeo realizado por la consultora fue hecho en marzo pasado a 355 personas de distintos sectores económicos, concluyendo que, con las medidas oficiales, los cuentapropistas se vieron
afectados en ambos frentes, en la oferta y en la demanda. Muchos pertenecen al sector informal de la economía y en este momento presentan problemas de liquidez, lo que podría llevar a afrontar la crisis sanitaria con más dificultades.
En ese sentido, los resultados de la encuesta señalan que el 94% de los vendedores ambulantes se encuentra con cuentas a pagar: a bancos, casas de créditos y cooperativas, usureros, por terreno, alquiler, seguros, construcción, entre otros. El 74% de los mismos reconoce que no poseen estrategias para afrontar la situación.
Por su parte, el 100% de las peluquerías consultadas dice tener cuentas por honrar. El 92% de las mismas asegura no saber qué hacer ante esta situación, mientras que el 8% sostiene que utilizará los ahorros o reducirá su consumo.
Ambos segmentos -venta ambulante y peluquería- cuentan con trabajadores cuyos salarios están vinculados en un 62% a comisiones sobre ventas y/o por clientes. El 23% de los obreros de estos negocios cobra por día trabajado, 8% semanal y 8% mensual.
Los comerciantes se encuentran en la misma situación, con cuentas a pagar y con expectativas de poder aguantar la situación como máximo un mes. Este sector, además de las cuentas financieras, debe pensar en otros gastos corrientes (fijos) como el gasto de alquiler, ya que, según la consultora, el 40% de los encuestados dice operar en local alquilado, el 35% no opera en un local físico y el 25% en un local propio.
El economista y ex ministro de Hacienda Manuel Ferreira, propietario de MF Economía, manifestó su preocupación respecto al desconocimiento de estrategias por parte del sector cuentapropista, ante el fuerte golpe.
“Me llamó la atención y me parece muy preocupante que la gente no tenga estrategias, alternativas, no sabe qué hacer, es como que no hay una determinativa que la gente pueda definir”, dijo.
En ese sentido, el economista mencionó una serie de ideas como estrategias que podrían ser utilizadas por los cuentapropistas para poder dar opciones a sus clientes y seguir vendiendo sus productos o servicios, pese a la cuarentena.
“Por ejemplo, una persona que vende empanadas, seguramente nadie se va ir a su negocio a comprar empanadas, pero esa persona puede negociar con su vecino que tiene moto e implementar el servicio de delivery”, expresó.
Otra opción para los cuentapropistas, según Ferreira, podría ser recurrir a las redes sociales (Instagram, Twitter y Facebook), armando una base de datos de personas con muchos seguidores (los llamados influencers), y de esa manera poder promocionar los productos, con gran alcance a los consumidores.
