
El envío de carne bovina aumentó 15%, en el primer trimestre de este 2020 con relación al mismo periodo del año pasado, pero estos números positivos sufrirán un
Como ejemplo comentó el caso del Frigorífico Guaraní, que paró sus actividades hasta la semana pasada, mientras que Minerva no está operando en todas sus plantas industriales, al igual que Concepción.
Sobre la opción de pedir al Ministerio del Trabajo la suspensión temporal de contratos, autorizaciones que ahora se está otorgando a compañías que se comprometan a pagar al menos el 50% de su salario al personal, Burt dijo que por el momento no se está analizando recurrir a esta medida.
“Va a ser la última medida, hasta ahora no se está considerando esto. Siguen abiertos todos, pero de repente abren un día, cierren otro día, el volumen bajó mucho, pero no podemos parar porque es una cadena inmensa: Los peones de estancia, los choferes, los veterinarios, los empleados de las plantas frigoríficas hasta los vendedores de cartón”, argumentó.
Especificó que los frigoríficos emplean de manera directa a 10.000 personas e indirectamente a 50.000, por lo que el impacto sería muy duro si decidieran suspender los contratos.
Incertidumbre. Entre enero y marzo se exportaron carne bovina y menudencias por USD 286 millones, pero se trata de contratos que se firmaron hace dos o tres meses, mientras ahora no hay previsibilidad en el mercado y los importadores dudan en cerrar negocios. “En los próximos meses vamos a empezar a ver el impacto real de esto”, advirtió el gerente del gremio de frigoríficos.
En la cadena de la carne también están los productores de ganado, que están registrando bajos precios por sus animales y varios prefieren negarse a vender.
