

El diputado nacional y presidente del Banco Credicoop, Carlos Heller, planteó hoy la posibilidad de crear un “tributo extraordinario” a grandes corporaciones para crear un fondo de
emergencia, mientras que el economistas jefe de FIEL, Daniel Artana, se manifestó a favor de instrumentar recortes salariales a los empleados de la administración pública.
Heller advirtió, en diálogo con la radio AM950, que en la crisis actual “no hay que mezclar la situación de las PyMEs con la de las corporaciones”.
“Hay algunas empresas que no pueden poner nada y necesitan ayuda, y otras que podrían hacer un aporte para aliviar la situación, como podría ser un tipo de tributo extraordinario en función de los grandes patrimonios o ganancias, para hacer un fondo y atender a los que peor están“, dijo Heller.
Consideró por otra parte “importantísimo que en este momento se encare decididamente el tema de la deuda, porque la generación de recursos a partir de encauzarla definitivamente es de tal magnitud que dejaría una capacidad de maniobra para el Estado nacional mucho más amplia”.
Hay algunas empresas que no pueden poner nada y necesitan ayuda, y otras que podrían hacer un aporte para aliviar la situación”
Carlos Heller
Heller recordó que el pago de intereses insumió US$ 12.400 millones en 2019 y afirmó que obtener de los acreedores un largo período de gracia y acordar tasas más bajas daría un desahogo significativo, al liberar recursos y permitir atender otras prioridades”.
El jefe de la comisión de Presupuesto de la Cámara baja consideró que los lineamientos de la negociación expuestos por el ministro de Hacienda, Martín Guzmán, “dejan entrever la propuesta, que estará en un sendero sostenible, es decir, que permita que la economía funcione”.
Por su parte, Daniel Artana, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas, habló en radio Mitre “a título personal” y recomendó “que el Gobierno nacional se adelante” y habilite reducciones en salarios estatales “que son importantes en provincias y municipios, en vez de que ese proceso sea desordenado y que terminemos con patacones o una cosa de esas”.
Hoy no es sólo que la gente no tiene plata en el bolsillo, sino que no tiene capacidad de consumir por la cuarentena”
Daniel Artana
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Artana consideró que “la quita va a depender de cada municipio o provincia, ya que alguno va a tener la mitad de la recaudación”, y precisó que su propuesta es “para los empleados que se quedan en su casa, mientras a los que están yendo a trabajar normalmente hay que pagarles normalmente”.
El economista descartó que la medida profundice la recesión, porque hoy “no es sólo que la gente no tiene plata en el bolsillo, sino que no tiene capacidad de consumir” por la cuarentena.
Artana recordó que la nómina salarial de todo el sector público es de 9 puntos del PIB, unos US$ 4.000 millones por mes, y en defensa de la quita alertó que en caso contrario se corre el riesgo de “una emisión descomunal, porque una cosa es emitir 2 o 3 puntos del PIB y otra es 15 puntos“.
En otro orden, el consultor rosarino Salvador Di Stéfano propuso que quienes tengan dólares no declarados “los podrían incorporar al patrimonio a costo 0 y utilizarlos para una actividad productiva”.
Esos dólares “se canjearían al dólar turista, los compraría el Banco Central y se podrían aplicar para mejorar el capital de trabajo de las empresas, compra de bienes de uso, rodados, reparaciones, entre otros aspectos productivos”, consideró en un análisis elaborado para sus clientes.
En estos casos extremos, deberíamos tomar medidas extremas, y nada mejor que una amnistía fiscal para la reactivación productiva”
Salvador Di Stéfano
Di Stéfano, en declaraciones radiales, recordó que “según la posición de inversión internacional, la Argentina tendría en el exterior activos por U$S 399.550 millones que representan 126,7% del PBI“, mientras en el plano interno “la mayor parte del ahorro es informal, en dólares billetes generalmente guardados en caja de seguridad, colchones o huecos en la pared”.
En el país, estimo, “hay más de 700.000 cofres de caja de seguridad, si en cada uno hay guardados U$S 50.000 nos daría un piso de U$S 35.000 millones y buena parte podría ser informal”.
Di Stéfano evaluó que “en estos casos extremos, deberíamos tomar medidas extremas, y nada mejor que una amnistía fiscal para la reactivación productiva”, con lo cual “todas las personas que tienen dinero no declarado, desde monotributistas a grandes empresas, podrían depositar los dólares en una cuenta bancaría con un costo impositivo de cero pesos”.
