
El cadáver de Jaime López Cepeda, sacerdote de la parroquia de la Virgen de la Candelaria, del barrio toledano de Azucaica, ha sido hallado este martes en una cuneta de la
CM-400 1, junto a una valla lateral de la Residencia Social Asistida «San José». Al parecer, el cura acudía diariamente al centro para celebrar una misa a las 11.00 horas, pero con las medidas de confinamiento decretadas por la pandemia de coronavirus, le habían recomendado que solo fuera si le llamaban. Su rutina diaria era ir al cantro caminando desde el barrio de Azucaica y llegaba siempre una hora antes, sobre las 10.00 de la mañana. Precisamente a esa hora ha hallado su cuerpo una patrulla de la Policía Nacional y rápidamente se ha iniciado el protocolo. La Policía judicial está investigando las causas de este suceso y la científica lo ha identificado, confirmaron fuentes de la Policía Nacional. El cuerpo del sacerdote no presenta señales de violencia por lo que el fallecimiento podría haberse producido por causas naturales.
FUENTE DIARIO ABC:
