
Ha aparecido casi al mismo tiempo que llegaba la lluvia. Lleva un impermeable amarillo, con mascarilla, la capucha y los guantes blancos puestos. Es mitad estatua, mitad presagio, apenas sin
moverse, sin saludar, bajo el cerezo en flor. ¿A quién viene buscando? La lluvia ahogará algunas flores y el viento irá desnudando el árbol. Y la noche se llevará a la mujer estatua y con ella nuestra inquietud de sentir cerca su mirada.
FUENTE DIARIO ABC:
