
A lo largo de toda la tarde el Gobierno ha retocado el decreto pese a que a mediodía estaba terminado y aprobado en el Consejo de Ministros. La cuestión esencial era el
plazo de entrada en vigor. Varios presidentes autonómicos se habían manifestado en esta dirección. El Ejecutivo quiere hablar de moratoria, pero se trata de un plazo de 24 horas para aquellas empresas que les fuese imposible cerrar este lunes. Eso finalmente ha cristalizado en una disposición transitoria primera que establece que «en aquellos casos en los que resulte imposible interrumpir de modo inmediato la actividad, las personas trabajadoras incluidas en el ámbito subjetivo de este real decreto ley podrán prestar servicios el lunes 30 de marzo de 2020 con el único propósito de llevar a cabo las tareas imprescindibles para poder hacer efectivo el permiso retribuido recuperable sin perjudicar de manera irremediable o desproporcionada la reanudación de la actividad empresarial». La paciencia tiene un límite y Pedro Sánchez ha colmado hoy el de la oposición. Después de anunciar este sábado el presidente del Gobierno que a partir de este lunes solo podrán acudir a trabajar de forma presencial los empleados de los sectores «esenciales», pasaban las once de la noche del domingo y el Boletín Oficial del Estado aún no había publicado el real decreto ley aprobado esta mañana por el Consejo de Ministros a tal efecto. Finalmente, la fumata blanca ha asomado a las 23.38. Las discrepancias en el Ejecutivo han provocado el retraso y el real decreto ley incorpora ahora algunas «moratorias» en determinados sectores. Algo de lo que ni habló ayer Sánchez ni ha hablado ningún integrante de su Gabinete en las ruedas de prensa de hoy. Desde el PP y desde Ciudadanos (Cs) han criticado la tardanza del Gobierno en publicar un real decreto ley que mantenía en vilo hasta hace unos instantes a millones de trabajadores que aún no sabían si debían madrugar para trabajar este lunes o no. La primera en protestar contra la demora en la publicación del real decreto ha sido la presidenta de Cs, Inés Arrimadas, que, aunque se está cuidando mucho en las formas durante la crisis del coronavirus y está midiendo mucho la crítica, ha sentenciado que con algo tan importante no se puede «improvisar ni generar incertidumbre». «El Gobierno sigue sin publicar una norma clave para millones de familias que entra en vigor en menos de dos horas. Muchos ciudadanos no saben si tienen que trabajar mañana. Con algo así no se puede improvisar ni generar incertidumbre. Los españoles merecen garantías y tranquilidad», ha escrito en Twitter a las diez y media de la noche. Media hora después, se le ha unido a la reclamación el secretario general de los populares, Teodoro García Egea, que a una hora de la entrada en vigor del real decreto ley exigía al Gobierno «rigor y seriedad» desde la lealtad que mantiene su partido. Minutos más tarde, el presidente del PP, Pablo Casado, señalaba con dureza: «En una hora entran en vigor las duras medidas aprobadas en el improvisado tercer Consejo de Ministros de la semana. Es inadmisible que millones de trabajadores no sepan si mañana tienen que trabajar y en qué condiciones. Los españoles no merecen más mentiras, incompetencia y luchas internas». Esta no es la primera vez que sucede algo parecido desde que se desenfrenó la pandemia del Covid-19 en España. Ya cuando se decretó el actual estado de alarma, después de haberlo anunciado Sánchez un viernes por la mañana, terminó especificando su alcance en una comparecencia tardía el sábado por la noche, tras largas horas de espera e inquietud. También fue entonces el debate en el seno del Consejo de Ministros lo que postergó la declaración del presidente.
FUENTE DIARIO ABC: