
El nuevo endeudamiento por USD 1.600 millones, planteado en el proyecto de ley por el Gobierno para llevar adelante el plan de contingencia contra el coronavirus, y sostener
el funcionamiento del Estado, fue duramente criticado ayer por analistas económicos que cuestionaron al Ejecutivo por no poner fin de una vez por todas a los cuestionados y abusivos gastos innecesarios.
El analista Amílcar Ferreira sostuvo que hay un esfuerzo muy desigual entre el sector privado y el público.
“El sector privado está enfrentando cierre de comercios, paralización, ventas que han caído a cero; mientras que el funcionariado público mantiene prácticamente intacto todos sus ingresos, los recortes que se han hecho son pequeños, según vemos en el proyecto de ley de emergencia”, cuestionó
Reforma. Agregó: “Básicamente vamos a tener que endeudarnos para mantener intactos los salarios y beneficios del funcionariado público. No vemos un esfuerzo importante para aprovechar esta situación para hacer una reforma y sacar, por ejemplo, el gasto por la sobrecarga de funcionarios”.
Por su parte, la economista Verónica Serafini manifestó a través de su cuenta de Twitter, que la salud pública no se puede financiar con deuda.
“El año que viene tendremos el mismo sistema de salud actual y con el país endeudado“, expresó.
En ese sentido, la profesional dio a entender que se debería exigir más de manera impositiva a los sojeros y las personas con mayores ingresos.
“El precio de la soja está a la suba, pagan solo 5% de impuestos. Desde 2015, el 5% más rico prácticamente no aporta al IRP, no les importa la salud pública porque si se enferman se van al extranjero”, mencionó.
A través del proyecto de ley de contingencia, el Gobierno pretende fortalecer el sistema de salud, brindar ayuda alimentaria y monetaria a trabajadores, financiar a personas y mipymes, entre otros puntos.
